abr 18 2013

Los excesos de la PAH

ada-colauAda Colau y su legión de seguidores se han hecho fuertes promoviendo una ILP (Iniciativa Legislativa Popular) para intentar poner freno al desastre social originado por la burbuja inmobiliaria. Que la sociedad se mueva para salvaguardar su dignidad cívica siempre es una buena noticia. Lo malo llega cuando las reivindicaciones se desmadran, como descaradamente está pretendiendo la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca). Para dicha plataforma, los tres puntos siguientes son innegociables:

  • Dación en pago retroactiva
  • Paralización de los desahucios
  • Alquiler social

Dicho en román paladino, lo que persiguen es que su vivienda se la paguemos los demás, a golpe de impuestos, por mucho que lo desmienta la señora Colau. Las hormigas que apostamos por el alquiler, porque no estábamos dispuestas a correr un riesgo suicida financieramente hablando, ahora tenemos que pagar a escote las exigencias de la PAH. Y una mierda. Echo de menos que se responsabilice también a los ciudadanos que firmaron unas hipotecas salvajes, muy por encima de sus posibilidades. No se cansan de repetirnos que la culpa es de Zapatero, de Rajoy, de Botín, del Rey, y hasta de un señor de Murcia que pasaba por allí. La culpa ahora resulta que es de todos, menos de quienes firmaron préstamos de cientos de miles de euros siendo simples mileuristas. Empieza a oler fatal este victimismo que persigue, insisto, que las hormigas les paguen el pufo a las cigarras. La PAH no se contenta con abandonar la casa y condonar la deuda, que a mi juicio sería lo más razonable. Colau y cía. exigen quedarse en la vivienda pagando un alquiler irrisorio. Y claro, la cara de gilipollas que se nos queda a los millones de inquilinos ahorradores es de las que hacen época.

Lamento profundamente que la gente no pueda pagar sus deudas, pero me gustaría que admitieran su responsabilidad tras entramparse por cifras astronómicas, además de querer sacar adelante unas medidas que rozan la desfachatez. Lo que persiguen sería algo así como quedarse en el piso por un alquiler de 100 euros, mientras las hormigas ahorradoras y prudentes siguen pagando 600 euros por uno similar. Si el multimillonario rescate a los bancos ya resultó absolutamente demencial, no me quiero ni imaginar la cifra que alcanzaría si los miembros de la PAH se salieran con la suya. Explotando sus exigencias al extremo, yo mañana me podría comprar una vivienda parecida al piso en que estoy viviendo como inquilino. Si a los tres meses no puedo seguir pagando la hipoteca, pido que me condonen la deuda y me dejen seguir viviendo allí pagando un alquiler ridículo respecto al que tenía antes. Pero qué listo soy yo, y qué tontos sois los demás, que a golpe de impuestos os exijo que paguéis mi agudeza hipotecaria. Y ahora, en el colmo del delirio, se promueve su candidatura para los premios Príncipe de Asturias. En fin, esto es España.

mar 15 2013

Sobrevivir dignamente

Se acabaron los días de vino y rosas. Se acabaron las escapadas con vuelos low-cost al extranjero, las vacaciones en el Caribe, los Porsche Cayenne y las cenas de restaurante en fin de semana. Todo eso murió. La vida es cíclica, y ahora hemos entrado en una etapa de depresión económica. Es lo que hay. Quienes disfrutaron los últimos años quemando el dinero como si no hubiera mañana, están sufriendo ya las consecuencias. Pasar de servilleta a mantel es muy fácil, pero el camino inverso te lleva directamente a convertirte en un yonqui de antidepresivos y ansiolíticos. Así está ahora mismo una buena parte de la población, dopada, porque su tren de vida ha descarrilado y sus deudas se han convertido en inasumibles. Hemos quemado tanto dinero que nos hemos quedado sin nada.

Lo que toca es intentar sobrevivir con tranquilidad, sin caprichos ni lujos de ningún tipo. Si quemas todo lo que tienes, sólo te queda intentar capear el temporal. Y en esas estamos. Me consta, porque conozco personalmente unos cuantos casos, que en los últimos tres años hay gente que se está marchando de las grandes capitales. Esta clase de ciudades, con alto coste de la vida, acaban expulsando a quienes no tienen trabajo ni expectativas de conseguirlo. A la larga sale mucho más barato vivir en una ciudad pequeña, especialmente del sur, que hacerlo en Barcelona, Madrid o Bilbao, por poner tres ejemplos. Sólo en precio de la vivienda ya es abismal la diferencia. Un parado puede sobrevivir más fácilmente en Málaga, Alicante o Murcia, por poner otros tres ejemplos, pues la vivienda en estas últimas ciudades cuesta la mitad que en las tres primeras, ya sea la hipoteca o el alquiler. Y eso por no hablar del coste energético, que también se está disparando.

Desengañémonos. El futuro para la inmensa mayoría de la población que se quede en España va a ser tirar adelante como buenamente pueda, no hay más. Nos hemos comido todo el dinero, no tenemos más que deudas que hay que saldar, y por eso el consumo está cayendo en picado. Quien tenga dinero para subsistir cubriendo sus necesidades básicas de energía y alimentación será un privilegiado. Nos creímos los reyes del mambo pero no llegamos a guardarroperos, lo que está provocando el éxodo de miles de pobres desempleados, expulsados de las grandes capitales tras quedarse sin trabajo. Urbes hostiles en las que el coste de la vida, especialmente el de la vivienda, obliga a vivir al día y virgencita que me quede como estoy. Se ha terminado de un plumazo la obsesión de tener y aparentar. Ahora toca ser humildes y vivir con lo realmente necesario, como nunca debimos dejar de hacer.

feb 18 2013

Las víctimas de los manipuladores

atomarporculoAyer por la mañana ojeando elconfidencial.com me puse a leer los comentarios de un usuario con quien suelo tener puntos de vista coincidentes. Se hace llamar cusneo, y en esta ocasión estuvo reflexionando acerca del extraordinario peligro de dejarnos manipular por los demás. En el colegio nos enseñan muchas cosas más o menos útiles, pero luego, cuando sales a la vida y tienes que relacionarte con la fauna humana, lo que se estudia en los libros apenas sirve de nada. El mundo es una escuela en la que nunca se acaba de aprender, y en la que no los más inteligentes sino los más listos son los que acaban saliendo adelante. De los comentarios que leí ayer al citado internauta, me quedaría especialmente con la siguiente frase: “ Todos quieren utilizar a los demás para tomar posición de ventaja”. Tiene mucha miga esta reflexión.

Uno de los mayores errores que podemos cometer es dejarnos orientar por los demás. Revestidos siempre con las mejores intenciones, la gente se te acerca ‘con todo su amor y su mejor voluntad’ para que actúes según sus dictados. Caer en esa trampa tiene muy difícil solución, y acabas sufriendo las consecuencias de las decisiones que otros han tomado por ti. Esos listillos a menudo te miran extrañados cuando te mosqueas con ellos, recalcándote que “es por tu bien”. Y una mierda. Si las consecuencias las vas a sufrir tú, también debes ser tú quien tome las decisiones. De lo contrario, acabarás viviendo la vida que les interesa a otros, con la enorme frustración que eso conlleva. Os sorprendería saber la cantidad de personas que inundan consultas de psicólogos y psiquiatras por haber vivido a merced de la voluntad de terceros.

El pasado puede llegar a lastrarnos mucho, arrepintiéndonos especialmente de aquellas cosas que no nos atrevimos a hacer. La vida pasa muy rápido, demasiado, y no merece la pena gastar energías lamentándose por los errores cometidos, pero sí aprender de ellos. Quien quiera volver a empezar, replantearse su vida y partir de cero, debería apartar de su lado a quienes le han manipulado interesadamente. Estoy convencido de que cualquiera de vosotros, en algunos o en muchos momentos de vuestra vida, habéis sufrido a caraduras que ‘con todo su cariño’ os han utilizado en provecho propio. A esa gente, patada en el culo y que se vayan a tomar por la misma área corporal. Lo único con lo que cuentas es con tu propia vida, nada más. Sólo a ti te corresponde decidir cómo vas a vivirla. Como actúes en función de intereses ajenos revestidos de falsa bondad, acabarás inmerso en un viaje a ninguna parte. Ojalá logres navegar por el mar de la vida guiado siempre por tu propia brújula, sin olvidar jamás cuidarte de las aguas mansas porque son, sin duda, las más peligrosas.

ene 09 2013

Here comes the sun

Como estas últimas semanas no tenía nada bueno que contar, he preferido permanecer en silencio. Es mucha, demasiada, la desesperanza que estamos sufriendo en estos tiempos. Parece que todo va mal, que se hunde, que las cosas sólo pueden ir a peor. Pero no tiene por qué ser así. No debe ser así. Nosotros contamos con variados instrumentos que pueden levantarnos el ánimo cuando más lo necesitamos. Y uno de ellos es la música, sin la cual la vida sería un error (Nietzsche). La música nos hace humanos, nos emociona, embellece nuestra maltrecha alma incluso en aquellos días en los que no querríamos levantarnos de la cama. No olvidemos que son ya seis millones de parados los que buscan en las oficinas de empleo uno que nunca llega. Pero llegará, saldrá el sol. Puede sonar utópico, idealista, excesivamente romántico… Me da igual. Lo cierto es que sólo la ilusión y la esperanza impedirán que nos terminemos de hundir. Todos somos personas con dignidad, ya seamos ricas o pobres, pluriempleadas o paradas. Nadie es mejor que nadie. Sólo somos seres humanos con el único anhelo de amar y ser amados. Lo demás son simples notas a pie de página.

El siguiente vídeo corresponde a la promoción del programa Carne Cruda, de la Cadena SER. Fue grabado una mañana de invierno en la oficina del INEM de AZCA, en Madrid. Allí unas voces y unos instrumentos nos han recordado que, por muy oscura que pueda llegar a ser la noche del alma, siempre acaba saliendo el sol. Gracias de corazón a todos los que hacéis posible que la vida siga mereciendo la pena.

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