No me gusta cómo está montado el mundo: horarios, corrupción, pobreza, estrés, caos, contaminación, miedos, locura, basura televisiva, represión gubernamental… A veces pienso que las cosas podrían ser de otro modo. ¿Por qué no podrían ser distintas? Desgraciadamente, jamás nos permitimos ni tan siquiera la posibilidad de creer que podemos cambiar el mundo, que es el paso previo para lograrlo.
Si estás de acuerdo con el párrafo anterior, así como con lo que nos cuentan en este magnífico vídeo que está propagándose por toda la red, quizá nuestros hijos o quién sabe, a lo mejor también nosotros mismos, acabamos disfrutando de una vida y un mundo que realmente merezcan la pena. Si quieres emplear nueve minutos de tu tiempo en ver este vídeo y asimilar su mensaje, te harás mucho bien. Y si no te apetece, pues nada.
El novísimo presidente de la UE, Herman Van Rompuy, es sin duda un auténtico desconocido para la inmensa mayoría de europeos. Quizá deberíamos preguntarnos quiénes y por qué han elegido precisamente a este señor. Al mismo tiempo, la señoraCathy Ashton fue nombrada representante de exteriores de la Unión Europea. ¿Alguien había oído hablar antes de esta mujer? Yo no. Afortunadamente Nigel Farage, un polémico europarlamentario británico, siempre está dispuesto a aclarar algunos aspectos fundamentales sobre lo que se cuece entre las bambalinas de Bruselas. Por ejemplo, que Ashton es la esposa de un estrechísimo colaborador de Tony Blair, y que su mayor logro profesional hasta ahora consistió en impedir que el pueblo británico pudiera pronunciarse en las urnas sobre la Constitución Europea, ahora Tratado de Lisboa.
Dos auténticos desconocidos para el conjunto de los europeos van a ostentar cargos extraordinariamente relevantes en la Unión. ¿Y ésta es la democracia que nos quieren vender desde Bruselas? Nigel Farage pone el dedo en la llaga, preguntándose si al Reino Unido le merece realmente la pena pertenecer a esta Unión Europea. Al menos ellos no forman parte del euro, que está siendo la tumba para la economía española, añadiría yo. Además, el europarlamentario británico hace especial hincapié en la idea primordial, que suscribo plenamente, de que hay determinadas asuntos que siempre deben ser consultados a los ciudadanos europeos, cosa que no está ocurriendo, como hemos visto con los ejemplos de Van Rompuy y Ashton. ¿Dónde queda entonces la voluntad popular? ¿Por qué el presidente de la Unión Europea y la alta representante de Asuntos Exteriores no pueden ser elegidos por los ciudadanos?
Según ha trascendido fue durante una cena con los miembros del club Bilderberg, al que pertenece el propio Van Rompuy, cuando éste explicó a los comensales su ‘programa de gobierno’, en el caso de salir elegido presidente. Tras esa amigable reunión recibió el visto bueno de la oligarquía mundial y, sólo unos días más tarde, fue elegido en Bruselas. Todo muy democrático, ¿verdad? Por si esto fuera poco, Nigel Farage también ha revelado en la eurocámara que Cathy Ashton nunca ha sido elegida para un cargo público. Por cosas como éstas no es de extrañar que el controvertido Farage compare a la Unión Europea con la antigua Unión Soviética, asegurando además que el Tratado de Lisboa le recuerda demasiado a la debilitación de la democracia en la república de Weimar, justo antes de la irrupción de Hitler. Desde mi punto de vista se podrá estar o no de acuerdo con las tesis de Farage, pero no cabe ninguna duda de que esta Unión Europea está siendo diseñada por una élite, que no está precisamente al servicio de los ciudadanos europeos.
En las últimas semanas he recibido varios comentarios de lectores, preguntándome por la gripe A y sus posibles remedios. Desean saber qué se puede hacer para prevenirla o curarla. Pues bien, en primer lugar debo confesar que aunque no lo dijese públicamente en el blog, yo estoy tomando desde principios de mes un remedio natural para preparar al organismo y mejorar sus defensas. Me estoy refiriendo a la equinácea, que se puede comprar en un cualquier herbolario o tienda de productos naturales. El motivo de que no compartiese con vosotros la existencia de esta panacea, se debe a que todavía demasiada gente no ve con buenos ojos estos productos. Una gran mayoría de la población sólo cree en la medicina clásica y los medicamentos que se expenden en las farmacias, por lo que hablar de la equinácea se convierte en algo un poco delicado.
Sin embargo hace unos días perdí el miedo a hablaros de ella, tras conocer un estudio de la Universidad de Giessen que certifica las extraordinarias virtudes de esta planta medicinal, también contra la gripe A. Como dice el citado informe, la equinácea es un potente antiviral y antibacteriano, pero es que además ha resultado ser infalible contra esta polémica gripe, pues “inhibe en más de un 99% la capacidad infectiva de todas las cepas del virus de la gripe A, incluso frente a altas cargas víricas. Es más, “mientras que después de tres ciclos de tratamiento los virus de la gripe se volvieron resistentes a los antivirales convencionales (como el caso del tamiflu), el virus no mostró resistencia al tratamiento con equinácea”. O sea, que un producto barato que se puede comprar en cualquier herboristería está siendo mucho más eficaz que la bomba farmacéutica que nos están intentando suministrar.
¿Por qué el Ministerio de Sanidad no difunde esta información? Si tanto le preocupa nuestra salud, lo mínimo que podría hacer sería dar a conocer masivamente que existe una planta medicinal que hace maravillas para prevenir y curar esta pandemia de pacotilla. Mucho me temo que la ‘mafia médica’, como la denomina Ghislaine Lanctot, tiene bastante que ver con el silenciamiento de estos tratamientos alternativos, infinitamente más eficaces que los de su industria. Desgraciadamente, la salud se ha convertido en un negocio, por eso los autoridades sanitarias se están preocupando de asustar a la población para que se metan en el cuerpo diversas mierdas de laboratorio. Les importa tanto nuestra salud, que no quieren que sepamos que existe una planta medicinal barata y, sobre todo, infalible, para tratar esta enfermedad. Una planta que, para colmo, carece tanto de contraindicaciones como de efectos secundarios, cosa que no se puede decir de los tratamientos con que Sanidad asegura pretender curarnos.
Esta mañana el diario EL MUNDO ha publicado un artículo muy interesante sobre la postura del personal sanitario ante la gripe A. El texto entero lo podéis leer en este enlace. En él se nos cuenta, entre otras cosas, que aproximadamente dos de cada tres médicos españoles rechazan ser vacunados contra la gripe A. Es más, tampoco son partidarios de vacunarse contra la gripe estacional. Es muy curioso, ¿verdad?. Los mismos que nos recomiendan vacunarnos se niegan a recibir la inyección, y no creo que sea precisamente por miedo a la jeringuilla. Uno de los miles de galenos que se niegan a vacunarse es el gran Pedro Cavadas, del que ya hemos hablado aquí. Lo hace porque se declara “un ácrata sanitario”. Así de rotunda y clara es la opinión sobre las autoridades sanitarias de uno de los mejores cirujanos del mundo, además de excepcional ser humano.
No me cansaré de repetir, como indica hoy el propio artículo, que la gripe A es leve, leve, leve, leve, leve…., y para colmo con un índice de mortalidad inferior al de la gripe común. Por eso vuelvo a insistir en que no debemos vacunarnos por dos razones. La primera, porque no es una enfermedad grave. Y la segunda, porque la vacuna consiste, exactamente, en matar moscas a cañonazos. De todos es sabido que las moscas son inofensivas, incluso las cojoneras, pero sin embargo un cañonazo debe de doler bastante. Quizá por eso en Alemania, un país del primer mundo, se piensa vacunar poco más del 10% de la población. La gente sabe que la vacuna puede ser muy peligrosa, y por eso están diciendo que se la ponga Rita (Rita ist der Ort, según el traductor de Google).
En las últimas semanas se está publicando en la red, ya que en los grandes medios existe un mutismo total, que se están registrando abortos en mujeres que llevaban buenos embarazos, sólo pocos días después de recibir su vacuna. Asimismo se sabe que hay gente vacunada que está empezando a sufrir graves trastornos e incluso el peor de todos, la muerte. Toda esta información seguro que es sobradamente conocida por la mayoría de los médicos españoles, y por eso se niegan a vacunarse. Saben mejor que nadie que si eres una persona medianamente sana, una gripe no te puede provocar un aborto, ni trastornos neurológicos como el Guillain-Barré, ni mucho menos la muerte. Por tanto que cada cual saque sus propias conclusiones tras conocer todos estos datos, aunque en mi opinión este asunto está demasiado claro o, mejor dicho, demasiado oscuro.