Leo esta mañana a Marc Vidal en el final de su magnífico artículo titulado FROB, FROB, FROB: “A fecha de hoy, la deuda total de España ya debe superar el 175 % del PIB. No hay precedentes en el mundo que pueda compararse a esa barbaridad. Podemos obviarlo y pensar “que todo se arreglará” o asumir que eso tiene muy mala pinta.” Desgraciadamente Marc tiene razón, pues la inmensa mayoría de españolitos seguirá pensando “que todo se arreglará” mientras no vea la miseria en la puerta de su casa.
Leo en el diario El Mundo que han detenido a cincuenta y cinco personas por el robo de veinte toneladas de cobre. Dentro de poco hablar por teléfono fijo en España va a ser casi milagroso, como todavía ocurre en algunos países de la Alianza de Zapatero.
Leo en el Heraldo de Aragón que RENFE ofrece miles de plazas a mitad de precio para viajar en el AVE y en regionales. Si esto ocurre en pleno verano, no quiero ni imaginar qué pasará a final de año. ¿Harán un 2×1 en el AVE? Los dichosos brotes verdes son un erial más yermo que el desierto de los Monegros.
Leo en Libertad Digital que Andalucía saca su propio plan E, en este caso se llamará plan PROTEJA, en el que se piensan gastar 360 millones de euros para obras en distintos municipios andaluces. ¿Quién nos va a proteger de esta oligarquía que nos está conduciendo cuesta abajo y sin frenos a la ruina como país?
Veo anoche en Comando Actualidad de La Primera, que mientras los españoles que aún tienen empleo siguen veraneando muy por encima de sus posibilidades, quienes lo han perdido se van al pueblo o de camping. Nos creímos ricos, por eso ahora nos va a costar mucho aceptar que todo fue un espejismo, eso sí, muy bonito mientras duró abierto el grifo del dinero alemán.
Releo mi blog y veo que tenemos cinco millones de parados reales y que acabaremos el año muy cerca de los seis millones. Pese a semejante catástrofe, ya no espero nada de mis compatriotas, al menos nada bueno, gracias al exhaustivo desmantelamiento del sistema educativo para que seamos los más burros de Europa. Sólo así nuestra corrupta oligarquía podía esquilmarnos como lo está haciendo. La España del 2010 será la Argentina del 2001. Si Dios quiere, yo no estaré aquí para verlo.
Etiquetas: argentina, corralito, crisis, economia, España, marc vidal, verano

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