Posts Tagged “autoestima”

Quienes me conocéis desde hace tiempo, sabéis que en repetidas ocasiones he citado esta breve historia iniciática leída a Alejandro Jodorowsky: “Un día el miedo llamó a la puerta. Abrió el amor, y ya no había nadie.”

¿Qué provoca nuestros miedos? Antes de proseguir quiero aclarar que no me refiero a miedos racionales, como tener a alguien apuntándote con una pistola en la sien. No. Los miedos de los que pretendo hablaros hoy son los que surgen en nuestra mente, en el momento más inoportuno. Estamos bien, parece que todo va como la seda, y de repente un pensamiento negativo sobre nosotros mismos nos parasita el cerebro. Se acabaron la paz y la armonía.

Quizá no te consideres una persona miedosa, pero es probable que en más de una ocasión, especialmente si estabas con la autoestima por los suelos, te haya asaltado una creencia paralizante, cruel, que acaba haciéndote sentir una persona profundamente desdichada. Crees que no te mereces algo bueno, que no eres capaz, o que tu atrevimiento sin duda será castigado. Pero es precisamente ese atrevimiento el que te permitirá recuperar la autoestima. Cuando osas tomarte la vida como un juego, en verdad no es otra cosa, el drama comienza a desaparecer. Dejas de boicotearte. El mayor peligro para nuestra vida es tomárnosla en serio. Ahí se gesta el drama. Y ríete tú de las obras completas de Shakespeare. Lo creas o no, la vida es un juego y nosotros, en el fondo, somos el jugador. Cuánto cambiarían las cosas si fuéramos plenamente conscientes de que somos nosotros los guionistas de nuestras vidas, los únicos con potestad para hacer de este juego una diversión o una tragedia…

Propongo corromper al puritano, espiar en la ducha a las vecinas,

ir a quitarle al dios de los cristianos su corona de espinas.


Hacen falta cosquillas para serios, pensar despacio para andar deprisa,

dar serenatas en los cementerios muriéndonos de risa.


Y jugar por jugar, sin tener que morir o matar,

y vivir al revés, que bailar es soñar con los pies.

Las tres frases que acabas de leer las alumbró Joaquín Sabina, y pertenecen a su excelente canción ‘Jugar por jugar‘, la cual refleja a la perfección la idea que intento compartir contigo. Sólo pretendo animarte a que te atrevas a dar un paso al frente haciendo aquello que tanto deseas, sin pensar en la opinión de los demás ni en las hipotéticas repercusiones. Si te decides, caiga quien caiga, a hacer lo que quieres, y no lo que debes, tu autoestima aumentará. Y tu miedo, paulatinamente, irá desapareciendo. Sólo me queda desearte lo mismo que para mí: que el juego de tu vida te llene de gozo, si así lo decides, claro.

Etiquetas: , , , , ,

Comments 8 Comentarios »

Cuando me amé de verdad

Charles Chaplin

Cuando me amé de verdad
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal
de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de afrontarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas.

Etiquetas: , , , , ,

Comments 3 Comentarios »

revolucion(A continuación, un amplio fragmento de  la maravillosa entrevista al escritor David Martí que publicó ayer La Vanguardia en su sección la contra. Una auténtica delicia.)

Tengo 39 años. Nací en Barcelona y vivo entre Barcelona y Arnes (Terra Alta). Hice otras cosas…, ¡pero soy escritor! Vivo en pareja. ¿Política? ¡Ojalá fuese más creativa y coherente! ¿Dios? Lo que importa es el potencial de cada persona, al margen de sus creencias

Hice otras cosas…, ¡pero soy escritor!”, dice.

Sí. Lo soy: ya está.

¿Qué cosas hizo?

Apenas dos años atrás yo era un ejecutivo de corbata y maletín, gestionaba proyectos técnico-administrativos…

¿Y hoy escribe novelas?

Sí. Yo era un tipo amargado, desgraciado, insatisfecho, sentía que quemaba mi vida, sumido en la ansiedad… Llegué a tomar tres ansiolíticos cada noche… Casi enloquecí.

¿Y cómo dijo adiós a todo eso?

No fue fácil, ya que uno cree que jamás podrá hacer algo distinto de lo que está haciendo… Fui víctima de mobbing y tuve que cogerme algunas bajas…, tras las que siempre regresaba a la tortura. Hoy veo que me faltaba valor para respetarme y salir de allí.

¿Alguien le ayudó?

Intenté dejar las pastillas practicando yoga, y eso me ayudó. Pero mucho más me ayudó aquel camarero…

¿Qué camarero?

Yo entraba en un bar alguna mañana, con mi traje, mi corbata y mi maletín, amargado, y con medio gruñido pedía al camarero: “Un cortado”. Me lo tomaba sin hablar ni levantar la cabeza y me largaba. Pero un día…

¿Qué?

El camarero salió de detrás de la barra, se sentó a mi lado, se sirvió un whisky, se lo tomó de un trago y me espetó: “¿Tú sufres mucho, no?”.

¡Qué confianzas…! ¿Qué hizo usted?

Le miré cabreado, poniéndole cara de “¿y tú de qué vas, capullo?”. Él, con media sonrisa, añadió: “Recuerda que lo más importante de tu vida es que te respetes a ti mismo”. Salí de allí y, en la calle…, rompí a llorar.

Vaya con el camarero terapeuta…

Sin saberlo, él cambió mi vida: ¡hoy soy el tipo más feliz del mundo!

¿Y en qué consiste eso?

En reconciliarte contigo mismo. En mi caso, consistió en abandonar aquel empleo que estaba a punto de volverme loco (literalmente), y perseguir mi sueño de niñez: ser escritor. Lo hice, y publiqué un manual basado en mi experiencia, La (r) evolución interior…

¿Quedó atrás aquella insatisfacción?

Sí, porque ya he entendido que no estamos aquí para pagar una hipoteca. Y que somos magos: tenemos capacidad para crear nuestro presente.

¿Y para qué diría que estamos aquí?

Para crear (un libro, un dibujo, una obra, una casa, esta entrevista, una familia…) y para compartir. Yo no tengo un duro, pero estoy feliz: ¡estoy creando y compartiendo!

¿Y cuál es hoy su sueño?

Retirarme a una masía de la Terra Alta, ante los Ports, junto a un olivo, dos viñas, un limonero, un cerezo y dos gallinas. Y un día morir allí con una sonrisa.

Etiquetas: , , , , ,

Comments 7 Comentarios »

(Cuenta la leyenda que fue en las tascas de Madrid donde Frank Sinatra purgó su derrota, cuando no pudo reconquistar al animal más bello del mundo, una Ava Gardner que yacía en alcobas de sangre y arena. También dicen de él que durante el tempestuoso divorcio de Woody Allen y una de sus ex-mujeres, Mia Farrow, ofreció a ésta la actuación estelar de unos profesionales liberales, con el filantrópico objetivo de partirle las piernas al cineasta neoyorquino. Así fue su vida, vivida a su manera, y así nos la narra en esta sublime canción. Una obra de arte cuya letra bien podría servir para explicarnos en qué consiste eso de vivir, pues cuando nos entregaron la vida al nacer se les olvidó incluir el manual de instrucciones, no como sucede con las lavadoras.)

A  MI  MANERA

(Letra de Paul Anka)

Y ahora que el final se acerca
que encaro el último telón
te hablaré claramente, amigo mío
te hablaré de mí, de lo que he aprendido

Yo he vivido plenamente
he recorrido todos los caminos
y lo más importante de todo:
lo hice a mi manera

Me arrepiento de algunas cosas
aunque muy pocas dignas de mención.
Yo hice lo que debía
y lo hice sin excepción

Yo planeé cada recorrido
cada paso cuidadosamente a lo largo del camino
y lo más importante de todo:
lo hice a mi manera

Sí, hubo momentos, como seguro que ya sabes,
en que mordí más de lo que podía masticar

pero pese a todo y ante la duda,
me lo comí y lo escupí.
Encaré todo con orgullo
y lo hice a mi manera

He amado, reído y llorado
lo he pasado mal, sufrí derrotas
y ahora, con mis lágrimas ya secas
lo encuentro todo ¡tan fascinante!
Pensar que yo hice todo eso
y poder decir sin timidez
¡oh, no, yo no! ¡yo lo hice a mi manera!

Porque, ¿qué es un hombre?
¿qué es lo que tiene?
Si no se tiene a sí mismo, entonces no tiene nada.
Decir lo que él siente de veras
y no como lo haría alguien sometido.
Mi vida demuestra que encajé los golpes
pero lo hice a mi manera
sí, a mi manera

Etiquetas: , , , , ,

Comments 5 Comentarios »