Cómo salir del hoyo emocional
Escrito por Fernando Solera en amor, Cositas buenas, familia, sociedad, vida
En los últimos meses, he recibido varios e-mails de lectores que están sufriendo una crisis existencial. El denominador común en todo ellos es una sensación de estancamiento, de bloqueo, que les incapacita para dar pasos adelante en sus vidas. A menudo se sienten atenazados por pensar que no están a la altura de lo que se espera de ellos. No les gusta sentirse así, pero tampoco saben cómo salir de ese hoyo emocional. El primer error que solemos cometer consiste en no aceptar nuestra situación actual. Nos rebelamos contra ella, la odiamos con todas nuestras fuerzas, sintiéndonos víctimas impotentes. El otro gran error suele tener relación con la identidad social que nos hemos forjado o que, en la mayoría de los casos, nos han forjado. Vayamos por partes.
Cuando uno se siente mal, profundamente disgustado consigo mismo y con el tipo de vida que lleva, lo primero que debe hacer es aceptar su estado actual. Sólo si asumimos nuestro momento presente podremos avanzar hasta lograr salir del hoyo. En cambio, cuando nos resistimos a lo que es, estamos gastando unas energías preciosas que podrían servirnos para recomponer nuestras vidas. Por eso tantos sabios insisten en que toda mejora pasará, antes de nada, por aceptar nuestra situación actual, independientemente de lo dura que ésta sea. Fijaos bien en que estamos hablando de ‘aceptación’ y no de ‘resignación’. Resignarse implica bajar los brazos y dejarse morir lentamente, mientras que aceptar conlleva asumir la realidad sin escondernos, para a partir de ahí empezar a construir algo nuevo y mejor.
Por otra parte, también es fundamental desprendernos de la identidad falsa con que nos solemos mover. En mayor o menor grado todos vivimos disimulando nuestro verdadero yo por temor al rechazo. Aunque nos cueste aceptarlo (otra vez la aceptación) nos hemos acabado adaptando a lo que esperan de nosotros nuestros respectivos entornos. En los casos más graves, aquéllos que causan una crisis existencial, podemos acabar viviendo como auténticos farsantes por ser incapaces de defender nuestro auténtico yo ante la sociedad. Hay gente que ha ocultado su identidad durante tanto tiempo que ya ni sabe cómo es. Vivimos en una sociedad que, desde el gobierno hasta los medios de comunicación pasando por nuestras familias, nos inquiere para que seamos ejemplares. Pero, ¿quién decide lo que es ejemplar? ¿Por qué un beato es mejor que un libertino? Mientras no hagamos daño, ¿por qué avergonzarnos o escondernos?. Sé tú mismo, ámate tal como eres y da un corte de mangas a quienes quieren enterrar al maravilloso ser que habita en cada uno de nosotros. Este último, pero con palabras más eruditas, es el gran mensaje que nos han legado los sabios de la historia de la humanidad.
Etiquetas: aceptacion, crisis existencial, depresion, identidad, noche oscura, sentido de la vida

Entradas (RSS)