A continuación, un fragmento de la excelente entrevista (aquí completa) realizada por Jorge Patrono al doctor Bruce H. Lipton, eminente biólogo celular. Tras exhaustivos estudios, este científico ha llegado a una conclusión absolutamente extraordinaria sobre nosotros: nuestra biología, y por tanto nuestros cuerpos, pueden cambiar si cambiamos y orientamos correctamente nuestros pensamientos. Impresionante.
J.P.- Usted menciona en su libro que la epigenética está sacando a la luz nuevas complejidades, en relación a la naturaleza de las enfermedades, incluyendo el cáncer y la esquizofrenia. ¿Podría aclarar ese concepto?
B.H.L.- Con esto quiero decir que la mayoría de los diferentes tipos de cáncer son epigenéticos, las personas no traían genes malos. Fue su estilo de vida y su conducta lo que causó que los genes se leyeran en forma defectiva porque modificaron su lectura influenciados por la epigenética, pero en forma negativa.
O sea, que podemos causar un cáncer con nuestra forma de vida, como también podemos curar un cáncer con nuestra forma de vida cambiando nuestro programa. La diferencia está en que si los genes nos controlan, como dice la vieja teoría, entonces somos víctimas porque no los elegimos y no los podemos cambiar. Cuando nos enteramos que alguien en nuestra familia tuvo cáncer, inmediatamente pensamos que vamos a tener cáncer.
La nueva ciencia nos dice que tenemos un grupo de genes programados, pero podemos reescribir lo que nosotros queramos y si estamos en el medio ambiente correcto y tenemos el apoyo correcto, podemos tener genes mutantes, reescribirlos y convertirlos en normales. Pero la situación que la mayoría de la gente está experimentando es que vinieron con genes normales y terminaron alterándolos con su estilo de vida creando una lectura negativa de los mismos.
A la vez manifiestan una realidad negativa basada en la visión negativa que tienen.
J.P.- Es como en el caso de alguien que tiene un padre diabético o una madre con cáncer o que sufrió un ataque al corazón y piensa todo el tiempo que le va a pasar a él también porque lo asocia con algo hereditario.
B.H.L.- Exactamente, la creencia es la que genera las enfermedades, y la profesión médica promueve también lo mismo, con lo cual lo hace aun más grave porque ahora lo está diciendo un profesional, ya no es más una idea del paciente. A muy temprana edad hemos aprendido que lo que un profesional nos dice, como en el caso de un médico, es verdad, sin cuestionarlo.
¿Qué pasa entonces cuando un médico nos dice que nos vamos a morir en una fecha determinada, ya sea en dos meses o en seis meses?
Bueno, nuestra mente subconsciente nos dice: “El doctor siempre tiene razón, es un profesional”. Lo que nos haya dicho ahora está en nuestro subconsciente y éste manifiesta exactamente lo que el médico nos dijo.
J.P.- Es el llamado efecto nocebo, contrario al efecto placebo.
B.H.L.- Es exactamente el efecto nocebo, o sea, una creencia negativa que causa la enfermedad. Ahora, ¿cómo es que posible que los médicos puedan ser tan exitosos a la hora de diagnosticar cuándo va a morir el paciente que tiene cáncer?
La respuesta es que ellos no adivinaron nada, solamente enunciaron una fecha que se calcula por la continuidad de la forma en que ha sido tratada la enfermedad del paciente, así como los resultados negativos obtenidos hasta ese momento. El paciente generó una creencia y esa creencia es la que lo termina matando, a menos que se permita cambiar su forma de pensar con respecto a su enfermedad y se dé la oportunidad de curarse.
Así actúa la remisión instantánea en una enfermedad terminal, la cual está totalmente ignorada por la medicina tradicional.
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