Un mundo feliz, de Aldous Huxley
Escrito por Fernando Solera en Cositas buenas, Nuevo Orden Mundial, politica, sociedad
Hoy quiero recordar la figura de uno de los escritores más visionarios del siglo XX: Aldous Huxley. Este hombre adelantado a su tiempo, anarquista, filósofo y místico, publicó en 1931 ‘Un mundo feliz’, probablemente la novela más vigente nunca escrita con permiso de ’1984′ (George Orwell). Pero fue en 1946 cuando Huxley añadió un extenso prólogo a su obra más famosa, motivado por el fin de la Segunda Guerra Mundial. Lo escribió para incluir algunas magistrales reflexiones sobre el futuro que le esperaría a la humanidad tan sólo unas décadas más tarde.
La novela ‘Un mundo feliz’ es de lectura tan imprescindible como su prólogo, el cual recoge este sobrecogedor fragmento invitando a la más profunda de las meditaciones. Sólo alguien de una lucidez extraordinaria, probablemente gracias a los psicodélicos, pudo escribir hace sesenta y cuatro años unas palabras tan dolorosamente actuales:
En cuanto a los restantes rasgos característicos de este mundo más feliz y más estable -los equivalentes del soma, la hipnopedia y el sistema científico de castas-, probablemente no se hallan más que a tres o cuatro generaciones de distancia. Ya hay algunas ciudades americanas en las cuales el número de divorcios iguala al número de bodas. Dentro de pocos años, sin duda alguna, las licencias de matrimonio se expenderán como las licencias para perros, con validez sólo para un período de doce meses, y sin ninguna ley que impida cambiar de perro o tener más de un animal a la vez. A medida que la libertad política y económica disminuye, la libertad sexual tiende, en compensación, a aumentar. Y el dictador (a menos que necesite carne de cañón o familias con las cuales colonizar territorios desiertos o conquistados) hará bien en favorecer esta libertad. En colaboración con la libertad de soñar despiertos bajo la influencia de los narcóticos, del cine y de la radio, la libertad sexual ayudará a reconciliar a sus súbditos con la servidumbre que es su destino.
Etiquetas: aldous huxley, dictadura, Nuevo Orden Mundial, un mundo feliz

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