Posts Tagged “Dios”

(Transcripción literal del texto escrito por una española que ha decidido irse a vivir a Noruega. Descubrí casualmente esta joya vital mientras navegaba por la web Spaniards. Gracias, Jen, por compartir con todos la que es, sin duda, la historia de tu vida.)

Bien, no sé si es el momento o el lugar indicado, pero he decidido compartir con vosotros mi historia… La historia de mi vida y de todas las vidas que me pudieran tocar vivir en el caso de que éstas fueran varias.

Hace ahora veinte años… En un viaje de esos de fin de curso, me encontraba yo, junto al resto de compañeros, en un barco rumbo a Palma de Mallorca. Y allí mismo, a bordo, es donde surgió el flechazo total y fulminante entre un chico noruego que en el mismo barco también viajaba a Mallorca y yo. Bien… Aún puedo recordar las sensaciones y todo tipo de detalles… Miradas encontradas, sonrisas tímidas y… ni una palabra!!! Y al final de la travesía, ya en destino, una mirada continuada en la distancia diciéndonos “adiós”.

Pues bien, justo esa primera noche salimos todo el curso a inspeccionar la zona y… Sorpresa!!! De repente nos cruzamos. a continuación nos paramos, sin saber qué hacer, él me miro y yo a él, y nos acercamos el uno al otro. Sus primeras palabras fueron “la chica del barco”, todo ello en un inglés que yo a duras penas entendía… No sé cómo ocurrió pero ya no pudimos separarnos. Cinco día juntos, tan sólo cinco… Cinco días en los que no nos despegamos, apartados de todos y de todo (anda que no pagué las consecuencias a base de reproches del resto, que no me vieron el pelo…Y me tachaban de lujuriosa, ja ja ja)
Intercambio de besos, de momentos mágicos, de collares, pulseras, escritos en servilletas de papel y hasta mechones de pelo.
Y después, la despedida. La más triste de mi vida. El adiós definitivo, consciente de que me acababa de enamorar por primera vez en mi vida de un chico que vivía en otro país, a miles de kilómetros de mí y que jamás volvería a ver. Por entonces era impensable.
Estuve todo el viaje de vuelta llorando, recuerdo que nada podía consolarme… Ni yo misma me entendía, ni daba crédito a lo que me estaba sucediendo, a tanta desolación… Y así estuve días, meses, un año, dos… Con su cadena que el mismo se quitó de su cuello y la puso en el mío. Tantas veces me aferraba a ella y la apretaba… No sé para qué, ni lo sé…Y después lo enterré dentro de mí, como si formara parte de mi misma. Algo extraño de explicar…
Nos habíamos intercambiado la dirección, pero yo… Le mentí. No me atreví a darle la verdadera… No sé muy bien por qué… Quizás a sabiendas de que lo nuestro era imposible. Temerosa de que pudiera causarme algún problema por el hecho de que algo trascendiera a mis padres (muy rígidos conmigo en ese tipo de cuestiones, uffff… Me hubieran caido las del pulpo si se hubieran enterado de algo…)

Él, en cambio, si me dió su dirección. Y tengo que decir que pasados unos meses desde mi regreso de Palma… Le llamé. Sí, le llamé a Noruega. Recuerdo que estaba aterrada, sin saber apenas como expresarme para hacer que me entendieran… NI tampoco estaba segura de lo que realmente me dijeron cuando al otro lado de la línea respondió alguien a quien entendí que no estaba. Pero la verdad es que no estaba segura de nada, ni siquiera de lo que había hecho.

Y me sentí tan ridícula que no volví a llamarle más. Convencida de que quizás yo tan sólo supuse “una historia más para él”

Después… Le fuí olvidando, o quizás no, más bien aprendí a vivir con su recuerdo, que siempre salía a flote en reuniones de amigas, historias del pasado de las que a veces se habla (de ese tipo de historias bonitas y especiales que a veces nos pasan y que, por lo que sea, tan sólo sirven para idealizarlas, como ancladas en algún momento del pasado…)

Viví mi vida, como todo el mundo tuve mis circunstacias, claro. Tuve alguna relación seria. Por cierto, a todas les conté mi historia del pasado… Y curioso, yo que la tenía por superada, no sé por qué razón, si por la forma de contarla, por la expresión de mis ojos o qué… Todas mis por entonces parejas coincidieron en algo así como…”pareces enamorada aún de él” A lo cual yo respondía: “por Dios, por supuesto que no. Era una jovenzuela loca y fue algo que quedó allí”
Con mi última pareja tuve un bebé. Un niño que cuenta ahora con casi 6 años. Y casi poco después de nacer fue cuando me divorcié. Dí yo el paso, sin que hubieran grandes razones para ello. He de reconocer que núnca me sentí verdaderamente feliz, siempre sentí como que me faltaba algo, pero no sabía qué. Ni lo sé aún.

Al año de ello un día de Navidad recibí un e-mail extraño. Era de una chica de Barcelona a la cual no conocía. Mé preguntaba si yo era… (quien soy) Decía que estaba interesada en contactar conmigo porque habíamos ido juntas al cole cuando eramos pequeñas. Al instante supe que no la conocía y que se trataba de un error. Estuve a punto de eliminar el e-mail sin responder, pero en el último momento pensé: “Bueno, es Navidad… No la conozco pero voy a responder” Y lo hice. Le dije claramente que estaba equivocada. Que no habíamos estado nunca en la misma clase, pero que a pesar de todo le deseaba una feliz Navidad.

Y le envié el mensaje. Justo al día siguiente recibí un nuevo e-mail suyo diciendo que en realidad el motivo por el cual quería contactar conmigo no era en realidad ese, sino otro… Y comenzó a contarme que había estado viviendo unos años en Noruega con su novio Y…

No pude continuar leyendo… Mis ojos se pararon justo en esa palabra “NORUEGA”… Y me quedé como petrificada, divagando en mis recuerdos, en la nada… Lo supe al instante. Era ÉL.

Después terminé de leer. Me decía que habían conocido a un chico llamado Simon… Y que estaba tratando de encontrarme desde hacía mucho tiempo. Éste les había pedido ayuda a ellos.
Supe que había viajado varias veces a España, tratando de encontrarme en las señas falsas que yo le dí, preguntando… pero nada.

El siguiente e-mail que recibí era el suyo. En él me decía que llevaba tiempo intentando localizarme para saber simplemente cómo me iba.Me decía que no quería importunarme ni nada por el estilo.

Yo no sabía muy bien como digerir aquella aparición. Recién divorciada, escéptica de todo y con mi bebé, que era mi vida.
Tenía claro que era una situación surrealista. Nada que ver con lo que había ocurrido casi 15 años atrás. Eramos personas diferentes y yo eso lo tenía claro. Es más, me encontraba sosegada y mi sensación era como cuando te presentan a alguien por primera vez.

Comenzamos a a mandarnos e-mails, contándonos cómo nos había ido y tal…
Después comenzamos a hablar por el messenger. Me contó que él también se había casado y se había divorciado hacía dos años. Me confesó que siempre había estado pensando en mí, que trató de encontrarme en vano. Que el día que llamé a su casa, fue su hermano quien se puso al teléfono y me respondió que no estaba en ese momento, pero que volvería después… Que le dijo que era yo quien le había llamado. Y que a partir de entonces se quedó esperando a que llamara de nuevo, y así estuvo varios días, saliendo lo justo de su casa, saliendo tan sólo para ir a estudiar y para lo mínimo, ansioso de que sonara el teléfono y fuese yo.
Me dijo que jamás pudo olvidarme. Que hasta entonces había estado viviendo con el corazón lleno de polvo. Así se sentía él.
… Que estuvo preguntando a gente con la que se topó en su vida y que de algún modo tenían algún tipo de relación con España, o que directamente eran españoles… Pero nada… Y fue cuando coincidió con esta pareja de catalanes, que vivieron unos años en Stavanger, y tras hacerse amigos, les enseñó las notas escritas en servilletas de papel, la pulsera de cuero marrón, y ahora raída y desgastada, que yo le puse en su mano en el momento de la despedida… Y… mi mechón de pelo, que él mismo me cortó minutos antes de irme de Palma. Recuerdo que mientras lo hacía mis lágrimas inundaban mi cara, incesantemente.

Y ellos decidieron ayudarle. Me encontraron por casualidad, a través de Internet, no voy a contar los detalles por no extenderme más… Teneis que estar exhaustos de tanto leer!! Eso en caso de que alguien haya aguantado, claro.
Sigo… Cuando ella, su amiga, me localizó era justo un día antes de Navidad. Ellos se encontraban en Noruega pero al día siguiente regresaban a España. Y le llamaron para decirle que acudiera al aeropuerto. Allí le dijeron que le iban a dar una sorpresa y él les dijo “la habéis encontrado, verdad? Es eso lo que me vais a decir…”
Después me dijeron que él se emocionó tanto que no pudo evitar las lágrimas allí mismo” Y a continuación les dijo que le acababan de dar su mejor regalo de Navidad y… la mayor sorpresa de su vida.

Tras varios meses hablando por el messenger, por teléfono y tal… Sus amigos, con los cuales yo ya por entonces tenía una gran amistad, propiciaron un encuentro en Barcelona. Al parecer yo era la única que no sabía que ibamos a coincidir allí. Y cuando llegué al aeropuerto y él apareció con ellos… Casi me desmayo.

Seis días allí. De nuevo volvió a suceder lo mismo. La misma sensación, los mismos sentimientos… No podía dar crédito a lo que estaba ocurriendo.. De nuevo. Y comenzamos. Él venía, yo iba, y así hasta ahora. Viajes y más viajes que no se producirán ya más…
Al menos no de esa manera tan continua, o si acaso ya juntos… Porque me voy a vivir a Noruega. Y nos casamos. Sí, me caso con el amor de mi vida en agosto, después de veinte años.

Dios o el universo, o lo que uno elija, no reconoce el tiempo terrestre. Para mí, el universo, cinco días, no es diferente de cinco mil millones de años luz. Siempre lo tengo presente.

(Enlace original en Spaniards)

Etiquetas: , , , , , , ,

Comments 17 Comentarios »

(A Jesús e Isabel. Por habernos hecho creer nuevamente en los milagros.)

Un acto noble, propio de los hombres buenos, le permitió sin saberlo ganarse el cariño y el respeto de todo un país. Tras haber pasado varios meses en coma con muy pocas esperanzas de salir con vida, hoy sólo tiene palabras de agradecimiento para todos lo que han estado junto a él. Como es lógico, su equipo médico está siendo uno de los principales destinatarios de la gratitud infinita de un hombre que, literalmente, ha vuelto a nacer. El propio Neira, pese a encontrarse todavía tan maltrecho y débil, no ha dudado en reconocer que lo suyo ha sido un milagro.

Pero, ¿qué es un milagro?. Según la primera acepción de nuestro diccionario, “un hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino”. Resulta paradójico que la misma sociedad en la que se está persiguiendo impunemente a los creyentes, hoy se regocije por una recuperación que nuestra mente racional no alcanza a explicar. Casos como éste, y tantos otros, deberían de hacer reflexionar a quienes siempre condenan inquisitorialmente todo aquello que no pueden percibir sus sentidos.

Isabel Cepeda, la mujer de Jesús Neira, sabe bien de lo que hablo, pues ella jamás perdió la esperanza de que su marido pudiera salir con vida. No dejó de hablarle, de acariciarle, de transmitirle todo su amor, porque intuía que, de alguna manera, él podía sentir que estaba a su lado. Y también rezó, mucho. La fe de esta mujer que creyó en la recuperación de su marido, conmovió a un país que, aunque mucho más incrédulo que ella, quiso creer por una vez en los milagros. Quizá porque si éste se producía, como felizmente ha ocurrido, nos sentiríamos de alguna manera redimidos. Y quizá también porque necesitamos que nos recuerden que el ser humano, con fe, nunca dejará de mover montañas.

Etiquetas: , , , ,

Comments 4 Comentarios »

Recuerdo que lo descubrí una noche de domingo, en el programa after-hours “Negro sobre blanco” que Fernando Sánchez-Dragó presentaba en La2. Algo había en sus palabras que resonaron fuertemente en mi interior, y desde entonces no olvidé su nombre ni, especialmente, su apellido. Definir a este chileno hijo de inmigrantes rusos sería una temeridad como lo es, por otra parte, definir a cualquier ser humano, pues no tenemos límites, aunque desde la cuna nos hayan convencido de lo contrario. Sobre su vastísima obra se podrían escribir cientos de páginas, pero me voy a limitar a reproduciros dos de sus frases más afortunadas: “El arte, si no sirve para sanar, no sirve para nada” y “Lo que das, te lo das; lo que no das, te lo quitas”.

Os ruego que dediquéis cinco minutos, sólo cinco minutos de vuestro tiempo, nada más, a escuchar las sabias palabras de este gran maestro, más vigentes que nunca. En este vídeo Alejandro Jodorowsky nos revela algo extraordinariamente importante, aunque os resulte muy difícil de creer hoy: el terrible sufrimiento que estamos padeciendo es el proceso, tan necesario como ineludible, que nos va a permitir experimentar una colosal evolución como especie humana. No olvides sus palabras, por favor.

[youtube IGleTGufHSw]

(Este blog no se actualizará hasta el próximo jueves 16. Sed buenos y ni se os ocurra perder la esperanza.)

Etiquetas: , , ,

Comments 3 Comentarios »

“Todo tiene su principio masculino y femenino”. Así comienza el séptimo y último principio universal del Kybalión. Esta ley está íntimamente ligada a la creatividad. Para crear algo nuevo, es necesario que las energías masculina y femenina estén equilibradas. Este principio universal no hay que confundirlo con el sexo, pues en realidad todos tenemos energías de ambas clases. El ying y el yang simbolizan la deseable armonía entre lo masculino y lo femenino. La parte negra o ying es la femenina y la parte blanca o yang es la masculina. La energía ying es receptiva, creativa, imaginativa y pasiva. La energía yang, por contra, es dinámica, activa, agresiva y donante.

Como la energía tiende a complementarse, solemos atraer a nuestras vidas personas con la polaridad que nos falta. Las parejas que mejor funcionan son aquéllas cuyos miembros son muy diferentes entre sí, pero que sin embargo se complementan a la perfección. En cambio, matrimonios compuestos por dos personas de caracteres muy similares, suelen estar abocados al divorcio. De ahí que inicialmente solamos sentirnos atraídos por gente muy diferente a nosotros. Por ejemplo un tímido siempre sentirá fascinación por las personas extravertidas, y viceversa. Solemos buscar, en definitiva, aquello de lo que carecemos.

El miedo es la parte negativa de la energía ying, mientras que la ira es la manifestación negativa de la energía yang. De ambas podemos decir que es más beneficiosa la segunda que el primero, pues la ira nos induce a la acción, mientras que el miedo nos paraliza. Entre hacer y no hacer siempre es preferible hacer, pues aunque salga mal siempre tendremos la experiencia. Hay mucha gente muy válida que, inmovilizada por el temor, pierde grandes oportunidades en la vida. Si esas personas optasen por actuar, independientemente del resultado final, se sentirían mucho mejor que atenazadas por el miedo.

Por último, posiblemente quieras saber cuál es tu función aquí, para qué has venido a este mundo. “¿Qué debo hacer con mi vida?” es una pregunta que te habrás hecho muy a menudo, sobre todo en momentos de desesperación. La respuesta es muy sencilla: persigue tu felicidad. Así es, persigue sólo aquellas metas que te hagan feliz. Dedica tu vida a todo aquello que te llene completamente, a actividades que te conecten con lo eterno pues te hacen perder la noción del tiempo. Tu misión en la vida es cualquiera que te haga feliz. Si en cambio dedicas tu existencia terrenal a un trabajo deprimente que aborreces, entonces estarás alejándote de lo que la Energía Universal, Dios, desea para todos los seres humanos: su felicidad. Nunca es tarde para cambiar tu vida. Basta con desearlo y creer en ello.

Etiquetas: , , , , ,

Comments 1 Comentario »