En este vídeo, el maestro espiritual Eckhart Tolle, autor del magnífico libro “El poder del ahora”, reflexiona sobre la crisis sistémica que estamos experimentando en la actualidad. Aunque parezca un asunto mucho más propio de un economista que de un humanista, su análisis tiene una extraordinaria importancia. Comparto con él su punto de vista de que no estamos sólo ante una crisis financiera. Creo que nos hallamos en un punto sin retorno donde nuestro sistema de creencias y valores también está derrumbándose. Ante esta nueva situación sólo tenemos dos opciones: agobiarnos pensando que esto es un desastre y que el mundo se acaba, o mantener una actitud despierta y positiva, convencidos de que esta crisis puede ser para bien. De hecho será para bien, siempre y cuando estemos dispuestos a cambiar nuestra manera de ser, nuestra manera de pensar. Se dice muy fácil, pero qué difícil es hacerlo, ¿verdad?
Llevamos toda la vida programados como autómatas, ejecutando a la perfección el software mental que diseñaron nuestros padres, nuestros profesores, nuestros medios de comunicación, nuestros políticos… Precisamente ahí va a estribar nuestra mayor dificultad. ¿Estamos realmente dispuestos a formatear nuestro disco duro mental para poder abrirnos a los cambios del futuro? Si nuestra respuesta es afirmativa estaremos de enhorabuena, porque por muy duros que sean los tiempos venideros, estaremos preparados para crecer, para evolucionar, para ser mejores. Para ser nosotros mismos. Por eso deseo con todas mis fuerzas que la incertidumbre exterior no logre sembrar el miedo en nuestro interior. A medida que vayamos despojándonos del sistema de creencias que hemos ido asumiendo a lo largo de nuestra vida, iremos descubriendo que realmente no hay nada que temer. Be water, mi friend.
Os dejo ya con las sabias palabras del maestro Eckhart Tolle.
Hace treinta años, cuando Eckhart Tolle era profesor universitario y padecía una grave depresión, sufrió una experiencia catártica que le cambió la vida por completo. De repente, el autor de este libro comprendió que nuestra mente puede sernos de gran ayuda, sí, pero que a menudo es también nuestro mayor enemigo. Ese parloteo mental que en mayor o menor grado padecemos todos, nos encadena al pasado y nos proyecta al futuro, alejándonos de lo único que realmente existe: el presente. ¿O acaso no es cierto que pasamos gran parte de nuestras vidas arrepintiéndonos de los errores del pasado y, especialmente, preocupándonos por la incertidumbre del futuro?
Es imposible resumir en pocas frases lo que Eckhart Tolle nos enseña en El poder del ahora, cuya lectura te recomiendo fervientemente. Aun así, me atrevo a apuntar que una de las ideas fundamentales del libro radica en el error que cometemos todos cuando nos identificamos con nuestra mente. Ella nos engaña, convenciéndonos de que somos las etiquetas que desde niños hemos metabolizado: “Soy listo/tonto, guapo/feo, alto/bajo… Soy como mi padre/madre/abuelo/abuela…”. Miles de etiquetas que nos han adherido y que tanto nos lastran, ¿verdad?. Ellas conforman nuestra segunda piel, lo que llamamos “nuestra identidad”: una especie de costra que llevamos siempre con nosotros. Pero esa costra que nos condiciona, y de qué manera, puede y debe ser arrancada, cuando descubres que tú no eres tu mente.
Para que lo compruebes por ti mismo, te propongo sentarte unos minutos, cerrar los ojos y dejar que los pensamientos vayan brotando. Deja que surjan en tu mente uno tras otro, hasta que en un determinado momento dejas de pensar y, sin embargo, sigues existiendo. Y es que nuestra existencia, aunque Descartes y nuestra mente pretendan convencernos de lo contrario, va mucho más allá de nuestros pensamientos. Ojalá la lectura de El poder del ahora te ayude a desprenderte de la identidad que has ido adquiriendo desde niño y que, en realidad, es sólo un cúmulo de pensamientos que te condicionan demasiado, y casi siempre para mal.