Posts Tagged “educacion”
Mi amigo Emilio me preguntaba hace unos días cómo encontraba yo determinadas historias en internet. La respuesta es muy sencilla: no buscándolas. En twitter descubrí al SrMutante, autor del sobrecogedor texto que enlacé en la entrada anterior. Apareció, sin más, y decidí seguirlo. Cuando uno necesita algo en la vida, basta con confiar en que llegará, sin desesperarse por encontrarlo.
Eso es lo que me ha vuelto a ocurrir esta mañana en el foro económico burbuja.info, donde un internauta apodado Ohenry ha colgado una lúcida reflexión acerca de un texto sobre emprendedores. Sus palabras, escritas la pasada madrugada en el silencio de la noche, sirven para iluminar a todas las personas que como yo seguimos empeñadas en transmitir que la vida es un milagro que debe ser disfrutado. Sólo me queda añadir que he corregido ligeramente su texto, respetando escrupulosamente la esencia de su atinada exposición.
La vida consiste en encontrar tu lugar en el mundo. Es decir, tu pasión y tu gente. El dinero viene solo de forma natural después. Decía Mark Knopfler (y Neil Young, y cualquier músico de los de verdad) que todo el dinero que había hecho, y era mucho, había sido el resultado fortuito de una relación de amor entre él y su guitarra. Ellos encontraron su sitio en el mundo, su pasión, y después ya vino el dinero, pero hubieran sido igual de felices sin él, o incluso más, posiblemente (los músicos no famosos suelen ser más felices, que se lo pregunten a Dylan, o a cualquiera de los desaparecidos). Pero cuando digo tu pasión, me refiero a algo que te absorbe por 20 horas al dia, y que harás igualmente por muy podrido de dinero que estés.
-Picasso pintaba sin cesar en su castillo a punto de palmarla.
-Dylan está continuamente de gira, vive en una caravana y duerme en sofás de amigos cuando puede.
-Neil Young a dias de operarse de un aneurisma estaba grabando.
Etc…
Todo esto lo sabéis, y que puedes encontrar tu pasión en hacer pan, juguetes eróticos o montar una carnicería (sin reírse, Roger Milla, creo que era, sólo quería volver a sus “carnes”, y hay mujeres que no te las puedes imaginar en otro sitio, por increíble que parezca).
El problema es que en la escuela no nos enseñan a “conocernos a nosotros mismos”. De hecho nos entierran con cualquier otra cosa. Y como decía Picasso, ya de mayores tenemos que desaprenderlo todo para comenzar de nuevo, de forma más sincera con nosotros mismos. Y a partir de ahí es cuando se empieza a vivir y a salir las cosas bien. Algunos lo aprendemos tarde, otros como Steve Jobs tuvieron la suerte de saber qué querian hacer en la vida antes de llegar a la Universidad. Y no hay crisis que valga entonces. No hay crisis ninguna mientras salga agua corriente del grifo y haya algo de comer en la nevera. El dinero entonces es lo de menos. Y la gente que más te conviene acude a ti, como un imán. La pareja también. Pero el problema es que nos han entrampado tanto estos hijos de ***** que no tenemos TIEMPO más que para devolver deudas, nuestras o de los demás, y posiblemente muramos sin habernos “realizado” ni encontrado a las personas adecuadas. Porque yo no recuerdo no haber vivido en crisis en mi vida.
Como decia el propio Dylan: “20 años en la escuela para ganarte el turno de dia”. Él nunca trabajó en otra cosa que en la música.
Etiquetas: coraje, crisis, dinero, educacion, pasion, trabajo, vocacion
8 Comentarios »
En un colegio granadino se acaba de poner en práctica una singular iniciativa, dentro del Plan de Fomento del Plurilingüismo impulsado por la Junta andaluza, consistente en que los padres aprendan inglés en las aulas de sus hijos. En un principio, una medida como ésta sería positiva, pues pretendería implicar a los padres en la pésima educación de los alumnos españoles. Pero también podría ahondar aún más en la tradicional incomunicación entre los progenitores y su prole.
Ahora, si el niño no quiere hacer los deberes, puede decirle a su padre “ai don jav jomgüerk tudei”. Éste, a su vez, para demostrar que también sabe idiomas, le respondería “ja guar yu”. Y el hijo, que es menos tonto que su padre pues ha salido a la madre, zanjaría tan políglota conversación con un “fain, zanks, and no distur me enimor, so tocapeloteision”, para seguir jugando a la plei, mientras el padre se marcha todo ufano musitando por el pasillo “ai am de fader of de boy more listo of jis clas”, tras comprobar lo bien que domina su niño la lengua de Saquespeare.
Si siempre se ha dicho que los chavales saben latín, por su innata destreza para torear a sus padres despacito y de salón, los de ahora saben inglés además de anatomía aplicada, que las humanidades ya sólo sirven para la hostelería. Las adolescentes, por ejemplo, tienen un concepto del diafragma muy distinto del que tenían sus madres, cuando éstas lo estudiaban en el libro de Naturales que llevaban en una carpeta del Superpop, y se tapaban sus turgencias con las jetas de los Pecos. Y es que las jóvenes españolas del siglo XXI son las suecas de los sesenta, por eso lo de aprender inglés llega con cuarenta años de retraso, ahora que se ha retirado Alfredo Landa.
Los tiempos han cambiado, sin duda, pero también en su sentido cronológico. La España de cuando entonces era de muchachas en casa poco antes de que den las diez, que trovaba un formalito Serrat antes de cantarnos por alegrías. En cambio, hoy, a una madre le dan “las ten, las ileven, las tuelv, la uan, las tú y las zrí”, rezando para que a su hija no le roben también el mes de abril. Al menos, este nuevo bilingüismo casero va a servir para que, cuando al día siguiente le vuelva a pedir más dinero para irse de marcha, la madre también pueda hacerse la sueca, aunque no se parezca a Anita Ekberg ni en su fámili gocen de una dolce vita o suit laif. Por eso, probablemente la progenitora se limitará a un lacónico “aim sorri, bat güi jav nou mani, mai dooter”, a lo que la niña responderá, como siempre, encerrándose en su cuarto de un portazo, donde se acordará de los hijos de la Gran Bretaña y de nuestra economía de champions lig.
Etiquetas: actualidad, cultura, educacion, estudiantes, humor, idiomas, ingles, lengua, opinion
No Hay Comentarios »
Estamos habituados a ver en televisión a hombres y mujeres en busca de una última oportunidad, jurando arrodillados ante la audiencia que esta vez sus promesas de cambio son sinceras; gente que no duda en poner al santoral por testigo de su arrepentimiento, pues aunque ahora somos ateos, nos sigue costando prescindir del San Cristóbal en el coche y el San Pancracio en la lotería. Igualmente, solemos elegir la caída de la última hoja del calendario para redimirnos de nuestros pecados eternos, como fumar o esos kilos de más, pero nuestro éxito suele ser tan efímero, que nos consolamos pensando en que ya queda menos para el año que viene y así volver a intentarlo.
Cambiar es muy jodido, y aunque todos le echamos ganas al principio, acabamos sucumbiendo a la placentera seguridad de seguir como siempre. Sin embargo, y paradójicamente, nunca nos faltan ganas de exigir a los otros que cambien. Cambiar, implicaría mirar en nuestro interior enfrentándonos a nuestras propias miserias. Probablemente también tendríamos que derribar nuestros viejos prejuicios y creencias, partir de cero. Pero eso ya es pedir demasiado. Con lo a gusto que se está aquí afuera criticando a Zapatero y Karmele, nos complace mucho más arrojar nuestros propósitos de enmienda al cesto, junto a la ropa sucia. A nuestra edad ya da tanta pereza cambiar de traje, que aunque nos regalen cuatrocientos euros y estemos en rebajas, preferimos lavar nuestros viejos prejuicios de siempre y orearlos al sol.
Descubrir que hemos podido vivir engañados, engañando, engañándonos, sería insoportable. Para evitar semejante cataclismo, optamos por el cómodo usufructo de pensamientos ajenos, adhiriéndonos sistemáticamente a un discurso prefabricado, ya sea político, social o moral. Elegimos identificarnos con partidos y también con clubes deportivos, sintiendo como propias sus victorias y sus derrotas. Con ellos ganaremos elecciones y campeonatos, pues siempre nos resultará infinitamente más sencillo que ganarnos a nosotros mismos. Conquistarnos, implicaría reírnos de todo y de todos, también de nuestra propia sombra, así como renunciar a ser un gregario de las ideas de unas masas que son tan tolerantes con lo propio como beligerantes con lo ajeno. Pero como en el fondo las tememos, preferimos caer en sus totalitarias redes, opinando como ellas y celebrando juntos que nos lo den todo pensado. Siempre será mejor que sufrir la inevitable soledad de los chiflados que un día se atrevieron a cambiar, y confiaron más en sí mismos que en la convencida multitud.
Etiquetas: actualidad, educacion, elecciones, politica, religion, sociedad
No Hay Comentarios »
El pasado martes, la edición digital del diario EL PAÍS publicó un demoledor artículo sobre los niños con trastorno de hiperactividad (TDAH). Estos escolares hiperactivos, normalmente, son tratados con psicofármacos para paliar sus síntomas. Éstos suelen consistir, básicamente, en que el niño no se adapta a las normas y hace cuanto le viene en gana. Ignora tanto a sus padres como a sus profesores, adultos obstinados en reprimir sus excesivamente individualistas impulsos (aunque ahora los llaman pulsiones, para que suene peor). La medicación se ha convertido en la panacea rápida y eficaz para que estos niños, tanto en casa como en el colegio, dejen de molestar. Sus sufridos padres, desesperados por la conducta rebelde de estos niños, acaban viéndose obligados a aceptar lo que la psiquiatría les dice: “Su hijo tiene un trastorno mental y por su bien hay que medicarlo”.
Ya a tan tempranas edades se les trata como enfermos mentales. Pero no es de extrañar en una sociedad que aniquila a todos los que se atreven a no ser “como todo el mundo”. Tanto la educación como la psiquiatría están empeñadas en la socialización a cualquier precio, aunque éste sea drogar a los niños ‘especiales’. No hay que olvidar que los Estados tienen un objetivo fundamental: que el individuo encaje en la sociedad que han diseñado para dominarlo. Es decir, que tenga su cónyuge, sus hijos, su nómina, su coche, sus tarjetas de crédito, su hipoteca… Un ciudadano ejemplar, vamos. Por ello, cualquier sospecha de individualidad es debidamente tratada, para así evitar que alguien reclame ser ciudadano y no súbdito. Podemos estar orgullosos de que hoy prime el rebaño sobre el individuo, la uniformidad sobre la transgresión, y la mediocridad sobre la genialidad.
Pero a veces, pese a lo que opinan muchos especialistas de salón, es bueno no adaptarse a la sociedad si uno todavía desea preservar la poca cordura que le quede. Sin embargo, al basarse en transmitir información sin plantearse en ningún momento la salud emocional de los escolares, el sistema educativo considera trastornados e inadaptados a los niños hiperactivos. Un sistema, por otra parte, concebido estrictamente para fomentar la inteligencia académica, apisonando por omisión la inteligencia emocional. Así les va a estos niños y a los demás, y al mundo en que malvivimos, claro. Porque para mayor escarnio, el nivel de exigencia académica está a ras de suelo, premiando la mediocridad y castigando el talento. Por ello, si en el 2008 surgiese hipotéticamente un Joan Manuel Serrat, vendería la centésima parte de discos que Melendi, y por supuesto no pasaría ninguno de los castings televisivos creados para mofarse del personal y divertir a su feliz audiencia. Así que ya sabéis, locos bajitos: si queréis hacer felices a padres y profesores, así como al conjunto de la sociedad, no olvidéis tomaros vuestra dosis diaria de soma. No vaya a ser que os dé por ser libres y perseguir vuestra propia felicidad.
Etiquetas: actualidad, educacion, estudiantes, hiperactividad, infancia, opinion, sanidad, sociedad, tdah
No Hay Comentarios »
|