El Gran Hermano europeo
Escrito por Fernando Solera en actualidad, opinion, politica, sociedadAnteayer, cuando media España estaba ya de vacaciones y la otra media aún seguía manteando a Luis Aragonés, se debatió en el Parlamento Europeo la directiva que permitirá espiar a los usuarios de internet. No sé qué pensarán hacer entonces con el artículo 18.3 de nuestra requetemanoseada Constitución: “Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.” Llamadme malpensado si queréis, pero tengo la ligera sospecha de que esta Unión Europea que defendían con tanto duende Los del Río, nos la está metiendo doblada conculcando nuestros derechos fundamentales. Pero, ¿acaso tiene esto importancia, si lo fundamental es imponer una Europa totalitaria en que todos los ciudadanos que nazcan serán bendecidos con la presunción de culpabilidad?
Lo verdaderamente importante, amigo lector, es que la ciudadanía comparta la opinión que sobre el texto constitucional europeo, tenían los citados autores de esa obra maestra musical llamada Macarena: “Nosotros por qué vamos a decir no, si no lo hemos leído”. Sin embargo, y aunque esta sesuda reflexión metafísica del genial dúo andaluz sería suficiente para convencernos, hay otros grandes pensadores que, sorprendentemente, no están tan encantados con esta Europa feliz.
Manuel Castells, uno de los sociólogos más prestigiosos del mundo, que salió de su albaceteño pueblo natal para convertirse en el profesor más joven de la Universidad de París, lo deja muy claro en el siguiente párrafo de una entrevista que El País tituló El poder tiene miedo de internet: “Cuando una persona tiene un fuerte proyecto de autonomía, en cualquiera de esas dimensiones, utiliza Internet con mucha más frecuencia e intensidad. Y el uso de Internet refuerza a la vez su autonomía. Pero, claro, cuanto más controla una persona su vida, menos se fía de las instituciones.” Ahí le han dado. Entonces un ciudadano con gran autonomía es, por definición, un peligro público. Y no porque vaya a hacer ningún daño a sus semejantes, todo lo contrario, sino porque puede pretender despertar al rebaño que se cree libre sin serlo.
Como muestra de lo que nos espera, aquí podéis ver dos vídeos que no tienen desperdicio alguno. Para quien quiera saber de qué van nuestros próceres europeos.
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No quiero acabar sin agradecer a nosce, uno de los bloggers más transgresores e incalificables de internet, su generoso esfuerzo por intentar abrir los ojos de esta sociedad en que casi siempre vegetamos. Nosce creó ayer un hilo en la Comunidad Smart titulado Europa: El fin de internet libre, en el que me he basado para escribir el artículo de hoy. Creo que es nuestro deber denunciar la dictadura que pretenden calzarnos, así como incitaros a que todos utilicemos la red (ahora que todavía podemos) para difundir masivamente el siniestro futuro que están preparándonos a nuestras espaldas.
Etiquetas: censura, europa, gran hermano, internet, libertad, sociedad, tratado de lisboa

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