En el muy recomendable blog de Josep Pàmies he descubierto un maravilloso texto que removerá la conciencia social que habita en cada ser humano. Su autor es Joan Surroca, educador catalán firmante de una misiva que suscribirían todos los maravillosos profesores que, día tras día, tienen el difícil e impagable cometido de orientar a unos seres humanos tan llenos de vida como de incertidumbre: los adolescentes.
Querida B.,
Tu instituto me invitó y mis palabras agitaron tu sensibilidad tan propia de los catorce años. Viniste a casa para seguir conversando sobre tus inquietudes y sobre el futuro que nadie ve claro. Me sentía interpelado por tus sorprendentes ojos verdes de trigo de abril. A menudo, los mayores no sabemos dar respuestas porque hemos sido torpes, nos hemos equivocado y sabemos que os dejamos un mundo inaceptable. Te escribo a ti, y a todos los adolescentes, en un intento de resumir lo que necesitaría libros para explicarme con corrección. Te lo digo claramente: nada puede tener solución con el actual sistema económico.
Si quieres dar sentido a tu vida, lejos del vivir pasivo de tantas existencias, dedícate a poner en evidencia las contradicciones de nuestra organización económica. Busca estrategias no violentas para acabar con el robo a gran escala provocado por la banca, los negocios siempre sucios del tráfico de personas, de armas y de droga y de los especuladores de los bienes de la tierra que son de todos. El capitalismo fomenta que afloren los rincones más oscuros de la naturaleza humana. Rousseau tenía razón: el hombre es esencialmente bueno y no te creas que el hombre es un lobo para el hombre como predicaba Hobbes.
La gente sencilla, la gente que no tiene casi nada, sea de donde sea, suele ser generosa y en los ojos lleva la marca de la bondad. La codicia nos lleva al abismo de la deshumanización. Coopera con toda la fuerza de que seas capaz para cambiar un sistema malvado y no te entretengas poniendo parches, como tantos hemos hecho equivocadamente, porque alegrarás a los poderosos cuando te vean anulada con el hueso que ellos, hábilmente, te habrán lanzado. Que nadie te tape la boca con discursos sobre la bondad de nuestra democracia inexistente. Estamos en una plutocracia donde gobiernan los ricos y poderosos. Sé valiente para resistir la forzosa soledad con la que vivirás. No te dejes encasillar nunca tal como pretenderán aquellos que ignoran que el pensamiento necesita libertad. Son los mismos que se pondrán nerviosos cuando remuevas las tranquilas aguas en que navegan. Esfuérzate con pasión sin admitir nunca que el fin justifica los medios. Nunca.
Sé fuerte porque, si actúas así, todos aquellos a los que molestarás, incapaces de encontrar argumentos, te descalificarán directamente y te acusarán de querer quedar por encima del bien y del mal. Cuando escuches eso, te recomiendo que no te gires. Míralos compasivamente y tú ya sabrás que también vives en el mal a pesar de buscar el bien, porque el que vive plenamente el bien -en un mundo tan cruel, injusto y depredador- forzosamente vive privado de libertad física. Busca el equilibrio para no dimitir nunca. Vive con entusiasmo y, a pesar de todo, celebra la vida en comunión con todos los seres, especialmente con las personas queridas. Dedica tiempo a contemplar silenciosamente el firmamento desde un punto elevado, sin contaminación y, desde este lugar limpio, mira las estrellas y ellas te ofrecerán soluciones a algunas de las preguntas que yo no he sabido responder.
Esta tarde Bruselas va a intentar sacar adelante el nuevo paquete Telecom, documento creado para legislar las telecomunicaciones europeas. Con el borrador actual que está a punto de aprobarse, la Unión Europea dará carta blanca a las compañías de internet para cortarnos el acceso sin mediar orden judicial. Por si esto fuese poco, a las compañías suministradoras del servicio también se les permitirá escuchar y monitorizar nuestro tráfico. Es decir, Bruselas está dispuesta a aprobar que las empresas espíen nuestras comunicaciones indiscriminadamente, sin la menor garantía legal.
En el paquete Telecom había una enmienda, la 138, que nos libraba de estos atropellos antidemocráticos, porque garantizaba que cualquier intromisión en las comunicaciones debería ser ordenada por un juez. Sin embargo la Unión Europea ha cedido a las presiones de la industria de los contenidos y las telecomunicaciones, para que las autoridades administrativas puedan disponer de nuestra privacidad a su antojo, con lo cual ésta dejará ya de serla. Hoy, a las 18 horas, Alejo Vidal-Quadras y la francesa Trautmann probablemente acepten reducir nuestras garantías jurídicas, traicionando la citada enmienda (que fue aprobada por dos veces con el 88% de los votos). Por cierto, éste es el e-mail del señor Vidal Quadras: alejo.vidal-quadras@europarl.europa.eu
Lo pongo a disposición de los lectores para que puedan escribirle quienes deseen mostrar su desacuerdo con la decisión que pretenden tomar tanto el propio Vidal Quadras como otros europarlamentarios. Unos políticos que nos están dejando muy claro con su conducta que trabajan al servicio de los intereses de los grandes poderes, despreciando por completo a los ciudadanos que dicen representar. Ante tamaño atropello que está a punto de ser perpetrado contra las libertades ciudadanas, no puedo dejar de recordar este artículo que hace un par de años leí en el diario EL PAÍS titulado ’25 países ejercen la censura en internet’. Quién me iba a decir a mí entonces que, escasamente dos años después, en Europa podríamos acabar imitando las antidemocráticas condiciones que padecen los internautas chinos, iraníes o coreanos.
(Cuenta la leyenda que fue en las tascas de Madrid donde Frank Sinatra purgó su derrota, cuando no pudo reconquistar al animal más bello del mundo, una Ava Gardner que yacía en alcobas de sangre y arena. También dicen de él que durante el tempestuoso divorcio de Woody Allen y una de sus ex-mujeres, Mia Farrow, ofreció a ésta la actuación estelar de unos profesionales liberales, con el filantrópico objetivo de partirle las piernas al cineasta neoyorquino. Así fue su vida, vivida a su manera, y así nos la narra en esta sublime canción. Una obra de arte cuya letra bien podría servir para explicarnos en qué consiste eso de vivir, pues cuando nos entregaron la vida al nacer se les olvidó incluir el manual de instrucciones, no como sucede con las lavadoras.)
A MI MANERA
(Letra de Paul Anka)
Y ahora que el final se acerca
que encaro el último telón
te hablaré claramente, amigo mío
te hablaré de mí, de lo que he aprendido
Yo he vivido plenamente
he recorrido todos los caminos
y lo más importante de todo:
lo hice a mi manera
Me arrepiento de algunas cosas
aunque muy pocas dignas de mención.
Yo hice lo que debía
y lo hice sin excepción
Yo planeé cada recorrido
cada paso cuidadosamente a lo largo del camino
y lo más importante de todo:
lo hice a mi manera
Sí, hubo momentos, como seguro que ya sabes,
en que mordí más de lo que podía masticar
pero pese a todo y ante la duda,
me lo comí y lo escupí.
Encaré todo con orgullo
y lo hice a mi manera
He amado, reído y llorado
lo he pasado mal, sufrí derrotas
y ahora, con mis lágrimas ya secas
lo encuentro todo ¡tan fascinante!
Pensar que yo hice todo eso
y poder decir sin timidez
¡oh, no, yo no! ¡yo lo hice a mi manera!
Porque, ¿qué es un hombre?
¿qué es lo que tiene?
Si no se tiene a sí mismo, entonces no tiene nada.
Decir lo que él siente de veras
y no como lo haría alguien sometido.
Mi vida demuestra que encajé los golpes
pero lo hice a mi manera
sí, a mi manera
Aunque han pasado ya veinte años desde la matanza de estudiantes en Tiananmen, hay una imagen que jamás deberá desaparecer de nuestra memoria colectiva: la del hombre del tanque. Un joven anónimo que venía de hacer la compra y que, sin pretenderlo, se convirtió en un símbolo para la humanidad al detener él solo, armado con una bolsa de plástico, una interminable columna de blindados chinos. Él no tuvo miedo, y aunque seguramente murió fusilado pocas horas después, nos dio a todos una lección vital que jamás aparecerá en los planes de estudios: sólo cuando logremos vencer al miedo seremos libres, y podremos lograr cuanto nos propongamos. Si un hombre solo se enfrentó a una hilera de tanques, imaginaos de qué seríamos capaces si actuásemos juntos como un solo hombre. Hoy es más necesario que nunca recordarlo.