Posts Tagged “medicina”

Fue en el blog Sé y haz donde descubrí la fascinante historia de Pedro Cavadas, el cirujano plástico que ha dirigido el primer trasplante mundial de cara, mandíbula y lengua. Una complejísima operación que ha tenido un final feliz, pues el paciente acaba de recibir el alta, cuatro semanas después de ser intervenido en el Hospital de la Fe, en Valencia. Sólo por semejante proeza, el doctor Cavadas ya merecería la admiración de todo el planeta. Pero cuando nos adentramos en la biografía de este médico español de 43 años con cuyo equipo practica 1.800 operaciones anuales, llegamos a la conclusión de que el ser humano es mucho más grande de lo que creemos, sobre todo cuando logra despojarse de los límites que nos han inculcado desde pequeños. En el caso del doctor Cavadas, el detonante de su profunda transformación personal fue un viaje a África.

Su visita a dicho continente le cambió la vida. Pasó de tener tres coches de lujo a operar gratis en algunos de los países más pobres del mundo. La causa: descubrir que de los más necesitados recibía mucho más de lo que él daba. A partir de esta revelación creó la fundación Pedro Cavadas, que sufraga los gastos no sólo de sus operaciones en África, sino también de aquéllas que se ve obligado a realizar en Valencia, como las reconstrucciones genitales. Ante tan apabullante muestra de altruismo, este genio de la medicina se limita a decir que “toda la gente se gasta el dinero en lo que más le gusta, en lo que le hace ilusión. Y a mí este proyecto me hace mucha ilusión”. Para que podamos comprender mejor lo que África ha supuesto para él, terminamos con tres reflexiones de este sabio del siglo XXI:

pedro-cavadas“Fue ver la humanidad real, la gente que tiene vidas duras y encima está contenta. En las zonas duras del planeta, la gente no está de mala hostia todo el día. Al revés, lo pasan mal, pero los ratitos en que no lo pasan mal están alegres. Bailan, cantan. ¿Cómo es esto posible? En Occidente lo tenemos casi todo, o eso nos hacen creer, y estamos de mala leche todo el tiempo. Estamos deseando siempre otra cosa. Allí no tienen nada, no desean nada y están más contentos que Dios. Y piensas: «A lo mejor habría que aprender un poco más de esta gente». Yo me había metido en una ratonera absurda de comprarme un coche cada vez más grande.”

“Regalé el Porsche. Era ya el tercero que tenía. Si trabajas, ganas pasta; y si ganas pasta, te compras un gran carro. Y al día siguiente ya estás mirando si hay uno mejor. Y acabas cambiando de carro cada dos años, total, ¿para qué? Te gastas una cantidad de dinero insensata en joder a los demás. Porque te lo compras para ver si con un poco de suerte ves a un tío que te cae mal y le das envidia. Es una rueda absurda de la que me salí.”

“No tengo ojeriza a la cirugía estética, sino poco aprecio. Con todo mi respeto a quien la practique y la reciba, es la cirugía de las sociedades saciadas. Cuando alguien está saciado, tiene más comida de la que puede comer, más música de la que puede oír, más placer del que puede experimentar, entonces se empieza a preocupar por la puntita de la nariz o el michelín. Cuando la gente tiene vidas duras, y la mayoría de la humanidad las tiene, no se preocupa de eso. Y no es tan infeliz. Al revés.”

Etiquetas: , , , ,

Comments 69 Comentarios »

A continuación, un fragmento de la excelente entrevista (aquí completa) realizada por Jorge Patrono al doctor Bruce H. Lipton, eminente biólogo celular. Tras exhaustivos estudios, este científico ha llegado a una conclusión absolutamente extraordinaria sobre nosotros: nuestra biología, y por tanto nuestros cuerpos, pueden cambiar si cambiamos y orientamos correctamente nuestros pensamientos. Impresionante.

J.P.- Usted menciona en su libro que la epigenética está sacando a la luz nuevas complejidades, en relación a la naturaleza de las enfermedades, incluyendo el cáncer y la esquizofrenia. ¿Podría aclarar ese concepto?

bruce-liptonB.H.L.- Con esto quiero decir que la mayoría de los diferentes tipos de cáncer son epigenéticos, las personas no traían genes malos. Fue su estilo de vida y su conducta lo que causó que los genes se leyeran en forma defectiva porque modificaron su lectura influenciados por la epigenética, pero en forma negativa.

O sea, que podemos causar un cáncer con nuestra forma de vida, como también podemos curar un cáncer con nuestra forma de vida cambiando nuestro programa. La diferencia está en que si los genes nos controlan, como dice la vieja teoría, entonces somos víctimas porque no los elegimos y no los podemos cambiar. Cuando nos enteramos que alguien en nuestra familia tuvo cáncer, inmediatamente pensamos que vamos a tener cáncer.

La nueva ciencia nos dice que tenemos un grupo de genes programados, pero podemos reescribir lo que nosotros queramos y si estamos en el medio ambiente correcto y tenemos el apoyo correcto, podemos tener genes mutantes, reescribirlos y convertirlos en normales. Pero la situación que la mayoría de la gente está experimentando es que vinieron con genes normales y terminaron alterándolos con su estilo de vida creando una lectura negativa de los mismos.

A la vez manifiestan una realidad negativa basada en la visión negativa que tienen.

J.P.- Es como en el caso de alguien que tiene un padre diabético o una madre con cáncer o que sufrió un ataque al corazón y piensa todo el tiempo que le va a pasar a él también porque lo asocia con algo hereditario.

B.H.L.- Exactamente, la creencia es la que genera las enfermedades, y la profesión médica promueve también lo mismo, con lo cual lo hace aun más grave porque ahora lo está diciendo un profesional, ya no es más una idea del paciente. A muy temprana edad hemos aprendido que lo que un profesional nos dice, como en el caso de un médico, es verdad, sin cuestionarlo.

¿Qué pasa entonces cuando un médico nos dice que nos vamos a morir en una fecha determinada, ya sea en dos meses o en seis meses?

Bueno, nuestra mente subconsciente nos dice: “El doctor siempre tiene razón, es un profesional”. Lo que nos haya dicho ahora está en nuestro subconsciente y éste manifiesta exactamente lo que el médico nos dijo.

J.P.- Es el llamado efecto nocebo, contrario al efecto placebo.

B.H.L.- Es exactamente el efecto nocebo, o sea, una creencia negativa que causa la enfermedad. Ahora, ¿cómo es que posible que los médicos puedan ser tan exitosos a la hora de diagnosticar cuándo va a morir el paciente que tiene cáncer?

La respuesta es que ellos no adivinaron nada, solamente enunciaron una fecha que se calcula por la continuidad de la forma en que ha sido tratada la enfermedad del paciente, así como los resultados negativos obtenidos hasta ese momento. El paciente generó una creencia y esa creencia es la que lo termina matando, a menos que se permita cambiar su forma de pensar con respecto a su enfermedad y se dé la oportunidad de curarse.

Así actúa la remisión instantánea en una enfermedad terminal, la cual está totalmente ignorada por la medicina tradicional.

Etiquetas: , , , , , ,

Comments 5 Comentarios »

Paracelso: “El grado máximo de un medicamento es el amor”.

Cuando enfermamos es muy cómodo ir al médico y pedirle que nos cure. Él primero emite un diagnóstico, y después nos receta unos medicamentos que además nos salen baratos si los cubre la Seguridad Social (hasta que quiebre). Sin embargo, nunca nos receta amor, seguramente porque la medicina tradicional subestima el extraordinario poder que éste tiene, y sobre todo porque todavía no hay ningún laboratorio que lo comercialice (maldad). ¡Cuántos casos se conocen de enfermos irreversibles para los médicos, que inexplicablemente han logrado zafarse de las garras de la muerte! (ni tan irreversibles ni tan inexplicablemente, claro).

Gandhi: “La enfermedad es el resultado no sólo de nuestros actos, sino también de nuestros pensamientos”.

Qué difícil nos resulta a los occidentales entender estas palabras. Nuestros actos y nuestros pensamientos son los creadores de nuestro destino, como dijo el anteriormente citado Paracelso. Si enfermamos gravemente, no bastará con abordar el mal en nuestro cuerpo, también tendremos que revisar nuestros actos y nuestros pensamientos. Quienes han sufrido una grave enfermedad saben de lo que hablo, pues ésta suele provocar una mutación en sus vidas, como un renacimiento. Entonces y sólo entonces se produce la sanación completa.

amor

Platón: “El mayor error que los médicos cometen es intentar la curación del cuerpo sin intentar la curación del alma; sin embargo, alma y cuerpo son uno y no deberían ser tratados separadamente”.

A pesar de que quien acaba de hablar no es precisamente un ministro, sino uno de los filósofos más grandes de la historia, la medicina, veinticinco siglos después, sigue sin hacerle ni puñetero caso. Hoy podemos descargarnos una película en pocos minutos de un ordenador que esté en Melbourne (hola, SGAE), pero sin embargo parece que  nuestras cabezas evolucionasen hacia atrás, como los cangrejos. ¿Cuántos siglos más necesitaremos para comprender que lo de “mens sana in corpore sano” no es sólo una frase para anunciar agua mineral?

A todo lo reflexionado sobre esas tres citas saludables, quiero añadir lo siguiente. Tanto si estás sano como si estás enfermo, acéptate, ten fe en ti mismo y quiérete tal cual eres. Ésa es la llave que te abrirá todas las puertas y el medicamento que sanará todos tus males. Observa que no estoy hablando de fe en estampitas ni en Cristos de los gitanos, sino en ti mismo. Si lo haces puede que llegues a mover montañas, quién sabe. Entonces descubrirás que no necesitabas ver para creer, sino creer para ver el milagro que ya eres. Y descubrirás que viniste al mundo para hacer todo lo que puedas con tu vida. De hecho no estamos aquí para otra cosa.

Etiquetas: , , , , , ,

Comments 2 Comentarios »

¿Sabías que los oncólogos judíos, en su inmensa mayoría, utilizan la quimioterapia sólo para los enfermos no judíos? ¿Sabías que un artículo que ha sido incluido en el Talmud obliga a que los pacientes judíos sean tratados con la Nueva Medicina Germánica, la cual excluye el uso de la quimioterapia? ¿Sabías, en definitiva, que se hace todo lo posible para que esta Nueva Medicina sea aplicada sólo en enfermos de cáncer que sean judíos?

Todo esto fue reconocido oficialmente por el gran rabino Esra Iwan Gotz a finales del pasado año, en este documento que firmó en Noruega. En él admitió que existe un complot mundial para que no se divulgue la Nueva Medicina Germánica, y así propiciar el fallecimiento de muchos millones de personas anualmente. Se calcula que sólo en los últimos treinta años, cerca de dos mil millones de personas han podido morir de cáncer. Hasta tal punto lo tiene claro, que hace un llamamiento mundial para que “Detengan este crimen y este genocidio mundial de los no judíos”. Hay que tener en cuenta que otro gran rabino, Menahem Schnerson, escribió hace varias décadas a todos los rabinos del planeta para que los judíos fuesen tratados con esta técnica, ordenando a su vez que la misma debería mantenerse en secreto para el resto de la humanidad.

El padre de esta Nueva Medicina, el doctor Hamer, ha sufrido las peores penalidades imaginables por defender un método que, al parecer, goza de una gran efectividad en la lucha contra el cáncer. La mafia médica, de la que ya hablé la semana pasada, ha ido a por el doctor Hamer desde que tuvo conocimiento de que este excepcional médico había descubierto una forma holística de tratar el cáncer y, lo que es más importante, no agresiva. Como es lógico, a las grandes farmacéuticas, que tienen mucho que ver en esta historia, se les vendría el chiringuito abajo si fuese de dominio público que el cáncer se puede llegar a curar sin tratamientos de presupuestos millonarios. Por eso le han puteado tanto, y ahí siguen.

En próximas semanas seguiré hablando de esta Nueva Medicina. Por hoy quiero terminar dejando muy claro un mensaje, para quien lo quiera saber: el cáncer se puede curar con una efectividad muy superior a la lograda por la medicina clásica, con un sistema que no utiliza quimioterapia ni radioterapia. Un método barato que convierte al paciente en el máximo responsable de su curación pues en el fondo, por duro que resulte asumirlo, también nosotros somos responsables de nuestras enfermedades. Y es que, según demostró Hamer y certificaron posteriomente los oncólogos judíos, nuestros diversos traumas y conflictos emocionales son los principales causantes de los diversos tipos de cáncer. Sé que parecerá increíble, pero de miedo y sufrimiento también se puede morir. Los judios lo saben y la ciencia ya lo ha demostrado.

Etiquetas: , , , , ,

Comments 77 Comentarios »