Y después de mí… el diluvio
Escrito por Fernando Solera en Zapatero, actualidad, economia, opinion, politicaTras cinco años como presidente, Zapatero ha acreditado ser un político amante del cortoplacismo. En cuanto la cosa se pone fea, no duda en anunciar a bombo y platillo alguna medida populista que le permita abrir triunfalmente los telediarios. Esa actitud le está sirviendo para aguantar el chaparrón este año, con la esperanza de que el próximo escampe. Sin embargo, en el 2010 va a diluviar, especialmente porque el actual despilfarro de dinero público en planes absurdos va a hundirnos durante muchos años. Hoy los tipos de interés están bajísimos, lo cual nos da un respiro, pero volverán a subir en cuanto Alemania y Francia se recuperen. Será entonces cuando el tsunami se nos lleve por delante, debido a esta monstruosa dilapidación del dinero público. La factura a pagar será tan alta, que muy probablemente conllevará nuestra expulsión del euro.
La política de nuestro presidente bien podría calificarse de “pan para hoy y hambre para mañana”. Tengamos en cuenta que con el plan E se han creado unos 400.000 empleos basura, lo cual sólo va a servir para maquillar durante estos meses estivales las ya tuneadísimas cifras del paro. Una vez finalizadas las obras públicas de tan absurdo plan, todos los contratados volverán al INEM, donde tendrán una cola por delante de cinco millones de personas. Ante semejante panorama, ¿qué ocurrirá en el último trimestre del año, cuando los beneficiados por el plan E vuelvan al paro, y otros varios cientos de miles más también pierdan su empleo? Pues que seguramente recibiremos el 2010 con una tasa real del 25% de paro.
Zapatero está invitando a rondas a todo el que pasa por su puerta, especialmente con cava catalán, que a rumboso no le gana nadie. Pero cuando llegue la hora de pagar la cuenta, él se irá de rositas, encasquetándole tan estratosférica deuda al primo que venga detrás. O mejor dicho, a los cuarenta y tantos millones de primos que estamos tolerando un saqueo sin precedentes en la historia de España. Basten tres recientes datos sobre la actual situación de nuestra economía: sólo en junio los ingresos del Estado cayeron 5.000 millones de euros; en el mismo mes nuestro déficit alcanzó los 38.000 millones; y, por último, la Seguridad Social va camino de la quiebra, máxime teniendo en cuenta que su fondo de reserva se está invirtiendo en deuda pública española, que no vale ni para envolver boquerones. En el 2010, con la previsible bancarrota del Estado, volveremos a ser el tercer mundo europeo, quizá nunca dejamos de serlo, y para ver el sol tendremos que acudir, paradójicamente, allende los Pirineos. Aquí estaremos anegados por una riada de miseria y deudas: el legado de un presidente que nunca debió gobernar.
Etiquetas: corralito, deuda, paro, plan E, quiebra, seguridad social, Zapatero

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