Recuerdo que fue en junio de 1993 cuando pude ejercer por primera vez mi derecho al voto. En aquella ocasión, así como durante el lustro siguiente, confié en Izquierda Unida. Y lo hice porque su líder me parecía el único político consecuente en una España que cada mañana se despertaba con un nuevo escándalo de corrupción socialista. Desgraciadamente, a pocos días de las citadas elecciones, la mala fortuna y el tabaco decidieron acabar con la campaña electoral de Julio Anguita, que debió ser ingresado de urgencia por un infarto. Han pasado ya diecisiete años, diecisiete, y sin embargo debo de admitir que este profesor jubilado ha logrado, después de tanto tiempo, que vuelva a disfrutar escuchándolo tanto como entonces. Ocurrió hace dos semanas en el programa 59 segundos de TVE. Allí habló, con la claridad y la sencillez de los maestros de antes, sobre las causas y los efectos de esta crisis, denunciando entre otras cosas que los ciudadanos europeos no pintamos nada porque nuestros respectivos gobiernos han decidido arrodillarse ante los mercados. Le bastaron siete minutos para explicarle al pueblo español cómo nos están esclavizando con la connivencia de quienes aseguran representarnos. Desde mi punto de vista ni Rajoy, ni Zapatero, ni ningún otro diputado, le llega a la suela de los zapatos al antiguo líder de Izquierda Unida. Julio Anguita volvió a demostrar, con todos sus defectos, lo que siempre ha sido: un hombre honrado, tanto económica como intelectualmente. Y eso, en la España de hoy, ya es mucho decir.
Tras el paréntesis vacacional de Semana Santa, todos hemos vuelto a nuestros quehaceres diarios. ¿Y qué nos encontramos tras regresar a casa? Que el Partido Popular acoge a muchos corruptos en su seno, como si no lo supiéramos desde hace años; que el paro sigue pulverizando récords, y lo que te rondaré, morena; y que de aquí a pocos años la mayoría de nuestros médicos serán extranjeros, porque muchos de los españoles optan por trabajar fuera, hartos de ser explotados aquí. O sea, nada nuevo bajo el sol.
Pero también hemos sabido que cada vez hay menos gente haciendo cola para recauchutarse el body, y no por falta de ganas sino de pelas. Ojalá gracias a esta magnífica noticia los amantes del buen jamón, extremeño o de cualquier otro rincón de las Españas, podamos recuperar la ilusión por la vida. Ya fuese en la playa, en la montaña o incluso en la cola del paro, los rotundos cuerpos femeninos, ésos que van camino de ser objeto de coleccionista, siempre han encarnado la mejor prueba de la existencia de Dios para los románticos empedernidos como yo. Bienvenida sea la crisis si con ella vuelve la lozanía a los cuerpos y la sensatez a las cabezas. (Ya habrá descubierto el avispado lector que uno tiene querencia por los clásicos, aquéllos que siempre necesitaron un asidero mullido pero firme donde posar unas manos que nos fueron dadas para acariciar.)
Esta crisis sin duda ha venido para quedarse, pero no tiene por qué ser tan mala como parece. Quizá sirva para acabar de una vez por todas con esta lacra ignorante del culto al cuerpo, que tantas vidas ha destrozado. Ojalá sirva también para que comprendamos que izquierda y derecha son lo mismo, pues ambas sólo persiguen mandar y robar a manos llenas, que esto es España, señores. Y tampoco estaría de más que sirviera para que pudiésemos entender que nadie es mejor por su color de piel, pese a los prejuicios de los que en mayor o menor grado somos víctimas. Quienes vienen a ganarse la vida no son culpables en absoluto de que los exploten. La culpa es de los explotadores, no lo olvidemos nunca. La culpa es de quienes especulan con las vidas de sus semejantes, ya sea a través de la política, las finanzas o cualquier otra rama del trincotrilerismo nacional. Visto que este país no tiene remedio, lo mejor será que nos pongamos el mundo por montera y celebremos que a pesar de todo la vida sigue, pues jamás habrá crisis ni económica ni de valores que acabe con ella.
La última ocurrencia de nuestro gran estadista persigue, una vez más, liquidar al PP, en este caso en los ayuntamientos y comunidades autónomas donde no gobierna el PSOE. Así de claro. En eso y no en otra cosa consiste la petición que Zapatero hizo al Partido Popular anteayer en Santiago de Compostela. Porque deberías saber, amigo lector, que la propuesta de nuestro presidente, consistente en apoyar sin condiciones a los gobiernos de ayuntamientos y comunidades autónomas para que saquen adelante sus presupuestos, es una artimaña que comprometería fundamentalmente al partido que dicen que dirige Mariano Rajoy.
Recordemos un dato trascendental: el PSOE gobierna en casi todos los lugares donde el PP carece de mayoría absoluta. Y por tanto, donde los socialistas son oposición, no tienen la posibilidad real de bloquear los presupuestos a los populares. Éstos sólo gobiernan con mayoría simple en casos excepcionales (como el de Navarra, donde Pepiño ha conseguido abrir un cisma entre UPN y PP).
Zapatero, que es infinitamente más maquiavélico que Rajoy, va a lograr exterminar a la oposición, aprovechándose de que el político gallego es un acomplejado pezqueñín en las fauces de este tiburón leonés. No contento con el pacto del Tinell, que tenía como único objetivo echar al PP de todos los ayuntamientos catalanes, ahora pretende que los populares le den un cheque en blanco en cualquier lugar donde el PSOE no gobierne con mayoría absoluta, que son muchísimos. Y es que parece que a nuestro presidente no le ha bastado con el otro cheque casi en blanco que en nuestro nombre ha entregado a los banqueros. Un talón que, como ya comentamos la semana pasada, nos va a costar como mínimo 15.000 euros por familia (socialismo para banqueros).
Cheques en blanco, culto incondicional, aniquilamiento de la oposición…, Zapatero presenta unos tics autoritarios que empiezan a recordar a los de algunos de sus aliados internacionales. Tenía mucha razón el gurú televisivo de la progresía nacional, Iñaki Gabilondo, cuando dijo que las casi cuatro décadas de dictadura franquista provocaron la proliferación en España de muchos ‘franquitos’. Zapatero, sin duda, es el mejor ejemplo de ello: un hombre revanchista, con un odio cada vez peor disimulado, que lleva cuatro años explotando el duelo de pólvora y sangre que todavía habita en millones de familias, con el único objetivo de exterminar políticamente a la oposición y perpetuarse en la poltrona. Con esta última propuesta de recabar el apoyo incondicional a los presupuestos en ayuntamientos y comunidades, sólo pretende dar otro vuelta de tuerca para lograr un poder omnímodo y situarse así por encima del bien y del mal, como hizo Franco. Pero mientras que éste se creía bendecido por la gracia de Dios, Zapatero parece creer que Dios es él.
Al final de este artículo os dejo el enlace de un documental para que lo pueda descargar quien quiera. Os doy mi palabra de que no va a dejar indiferente a nadie, escépticos incluidos. Si tomas la decisión de descargarlo y verlo, quizá comprendas por qué muchos millones de internautas también lo han hecho.
El título de este documental es Zeitgeist (que se podría traducir como “El espíritu de la era”). En él te hablan de las mentiras históricas y actuales con que siempre han manipulado a la población, empleando un denominador común: el miedo. Los grandes poderes utilizan el arma del miedo para que la gente se aborregue y no piense por sí misma, logrando que cada uno de nosotros adopte una actitud de súbdito y no de ciudadano.
El documental consta de tres partes:
1.- Las mentiras históricas de la religión
2.- Las incongruencias oficiales del 11-S
3.- La colosal farsa del sistema financiero
He decidido facilitaros este documental, que está en versión original subtitulada al español, porque los acontecimientos internacionales se están precipitando en las últimas semanas, como podéis leer en mis resúmenes de prensa; de hecho hoy mismo he colgado para vosotros varias noticias que son extremadamente preocupantes. Por todo ello apelo a vuestra inteligencia y espíritu crítico para que saquéis vuestras propias conclusiones tras ver Zeitgeist. Os advierto de que éstas pueden ser muy desagradables pero, como dice el lema del blog de Natalia Pastor: “No tengas miedo a la verdad: puede doler mucho, pero es un dolor sano” (Alejandro Casona).
Enlace de descarga de Zeitgeist. Donde aparece la expresión DOWNLOAD tenéis que introducir las tres letras que veréis en pantalla, y esperar menos de un minuto para comenzar la descarga.
(Afortunadamente he encontrado la forma de que también lo podáis ver directamente sin necesidad de descarga. Insisto, merece la pena.) Pincha aquí si deseas verlo.